Un Airbus A320 que transportaba a 150 personas entre Barcelona y la ciudad alemana de Dusseldorf se estrelló este martes en los Alpes franceses, sin dejar ningún superviviente.

El secretario de Estado francés de Transportes, Alain Vidalies, indicó que no había ningún superviviente entre los ocupantes del avión, seis de ellos tripulantes.

El aparato envió una llamada de emergencia mientras volaba a 5.000 pies (una altitud anormal), cerca de la localidad de Barcelonette, en el sureste de Francia, señaló la dirección general de la aviación civil.

Se trata de un aparato de la compañía Germanwings, filial de bajo coste de la alemana Lufthansa, según fuentes de seguridad.

El gobierno francés indicó que se han encontrado restos del aparato en el macizo de Estrot, una zona “con nieve, inaccesible” para los vehículos.

El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, se disponía a viajar al lugar del siniestro, junto con la embajadora de Alemania en París, Susanne Wasum-Rainer.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, afirmó estar “consternado” por la “tragedia” del accidente. Igualmente “consternada” se mostró la canciller alemana, Angela Merkel.

El primer ministro francés, Manuel Valls, declaró, por su parte: “No conocemos los motivos de ese accidente(…) Hacemos todo lo posible para viajar al lugar de los hechos, entender lo que ocurrió y poder acoger a las familias de las víctimas en las mejores condiciones”.

Bomberos, gendarmes, personal médico y militares se dirigen hacia la zona del siniestro, precisó el portavoz del ministerio del Interior, Pierre-Henry Brandet.