Aislamiento y estrictos protocolos: así sería el presente de Nicolás Maduro y su esposa en la cárcel
Lejos del Palacio de Miraflores y de los salones presidenciales de Caracas, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores enfrentan ahora una realidad completamente distinta.
Recordemos que ambos permanecen arrestados en el Centro de Detención Metropolitano (MDC, por sus siglas en inglés) de Brooklyn, una prisión federal conocida por sus duras condiciones y constantes cuestionamientos.
¿Cómo es la nueva vida de Nicolás Maduro en la cárcel?
Según expertos consultados por CNN, la pareja puede esperar dos certezas en esta nueva etapa: incomodidad extrema y altos niveles de resguardo.
En ese contexto, el consultor en prisiones federales Sam Mangel reveló que este recinto “realmente es un infierno”.
“Hay muy poco aire acondicionado. Hay muy poca calefacción. Cada recluso recibe una manta de lana. Duermen en un colchón muy delgado combinado con una almohada de dos pulgadas (unos 5 cms) sobre una losa de metal”, añadió.
El MDC de Brooklyn no es un recinto cualquiera, ya que se trata de una cárcel con un historial documentado de cortes de energía, falta de personal y reiteradas denuncias por parte de internos, donde también han estado recluidos otros detenidos de alto perfil.
No obstante, ni autoridades penitenciarias ni abogados de la pareja han entregado detalles específicos sobre el trato que reciben actualmente.
De acuerdo con Mangel y otros especialistas del sistema penitenciario federal, lo más probable es que Maduro y Flores se encuentren separados de la población penal común, alojados en celdas individuales y bajo estrictos protocolos de seguridad.
“En su caso, él representa un riesgo de seguridad en la población general”, explicó el consultor.
Junto a lo anterior, aclaró: “Nadie sabe qué pueden pensar otros reclusos de él, otros miembros de pandillas, otros miembros de carteles, así que ponerlo en población general en cualquier momento…”.
“Creo que sería un enorme riesgo de seguridad para la instalación”, complementó.
Una evaluación similar entregó Hugh Hurwitz, exdirector interino de la Oficina Federal de Prisiones, quien indicó que el contacto entre ambos sería mínimo o inexistente, salvo coincidencias puntuales durante reuniones con abogados.
¿Cómo es el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn?
La vida diaria en las áreas de segregación del MDC está marcada por la rigidez. Según los manuales del sistema penitenciario estadounidense, los internos deben despertar a las 6:00 de la mañana, tienen acceso programado a reuniones legales, cuentan con cinco horas semanales de recreación al aire libre y controles diarios de personal médico.
Sin embargo, en la Unidad de Vivienda Especial (SHU), donde probablemente se encuentre Maduro, las condiciones son aún más severas.
Daniel McGuinness, abogado defensor penal, explicó que los reclusos pasan hasta 23 horas al día encerrados, con salidas estrictamente escoltadas y acceso limitado a llamadas legales.
En tanto, Hurwitz señaló: “No sé si lo estarán encerrando en su celda 23 horas al día… pero sin duda está en una unidad de máxima seguridad donde nadie puede acceder a él”.
“Estoy seguro de que lo mantienen separado de los demás reclusos. Si lo ponen con alguien, es con alguien que ya han investigado y saben que no va a ser un problema”, aseguró.
“No pueden permitirse tener otro incidente como el de Epstein”
Cabe señalar que en su primera audiencia en Nueva York, realizada el lunes, Maduro y Flores se declararon inocentes de los cargos por drogas y armas; por lo tanto, decidieron no impugnar su detención por ahora.
Por su parte, el juez les recordó que, como ciudadanos venezolanos, tienen derecho a contacto consular, un punto que la fiscalía quedó de revisar.
Las medidas de seguridad en torno a la pareja serían especialmente estrictas. El MDC ha sido calificado por abogados y exinternos como un lugar “asqueroso” y de condiciones “horribles”.
Incluso, dos reclusos murieron tras ataques con armas improvisadas en 2024, según fiscales federales.
Hurwitz advirtió que las autoridades penitenciarias no pueden aceptar errores. “No pueden permitirse tener otro incidente como el de Epstein”, dijo, en referencia al suicidio ocurrido en 2019 en otro centro de detención preventiva de Manhattan.