VER RESUMEN
El Servicio Militar en Chile experimentará cambios significativos a partir del 2026, con el objetivo de convertirlo en una experiencia formativa y de desarrollo personal y profesional para los jóvenes. Entre las modificaciones destacan el aumento del 75% en las remuneraciones, con soldados de primer año recibiendo hasta $394.611 mensuales en zonas extremas. Se incorporarán modalidades como el “Servicio de Verano” para estudiantes, un segundo periodo de acuartelamiento, y opciones de carrera tanto institucionales como civiles. Se promoverá la preparación para la vida laboral y se mejorarán las condiciones de bienestar y comunicación con las familias. Estos cambios buscan reposicionar al Servicio Militar como una experiencia integral y con proyección futura.
Desde este 2026, el Servicio Militar entrará en una etapa de redefinición que busca cambiar su sentido tradicional.
Con una mirada más amplia, el Gobierno presentó un paquete de ajustes que apunta a convertir el paso por las Fuerzas Armadas en una experiencia con impacto formativo y proyección futura, más allá del cumplimiento obligatorio.
En ese contexto, el Ejecutivo planteó que se inicia una “nueva fase”, cuyo objetivo es que “este proceso no sea solo un deber cívico, sino que se transforme en una oportunidad real de desarrollo personal y profesional para los jóvenes”.
Bajo esa lógica, las transformaciones consideran desde mejoras económicas hasta una reestructuración del sistema de ingreso y formación.
¿Qué cambios tendrá el Servicio Militar desde este 2026?
De acuerdo a lo consignado por Chilevisión Noticias, uno de los cambios que genera mayor impacto inmediato tiene relación con los ingresos.
Según explicó el Gobierno, las remuneraciones de quienes realicen el Servicio Militar aumentarán en un 75%, lo que redefine el estándar económico del sistema.
De este modo, los soldados de primer año recibirán $230.165 mensuales, cifra que puede elevarse hasta $394.611 con asignación de zona.
En tanto, quienes cursen el segundo año accederán a $242.496, con un tope de $415.707 en zonas extremas.
Nuevas oportunidades
Junto a lo anterior, las autoridades incorporaron mecanismos pensados para compatibilizar este proceso con trayectorias educativas.
Por ejemplo, los jóvenes podrán optar por un “Servicio de Verano”, modalidad dirigida a estudiantes de cuarto medio o educación superior, que contempla instrucción durante enero y febrero por dos años consecutivos.
Además, se habilitará un doble periodo de acuartelamiento, pues al ingreso tradicional de abril se suma la opción de incorporarse en agosto, siempre que existan razones fundadas.
Sumado a esto, desde el segundo año se permitirá elegir entre dos rutas. Por un lado, quienes busquen continuar una carrera institucional podrán prepararse para postular como Soldado de Tropa Profesional, integrar el Cuadro de Reserva o ingresar a las Escuelas Matrices, con puntaje adicional.
Por otra parte, quienes opten por la reinserción civil accederán a convenios con Sofofa, Chile Valora y Sence, que incluyen preparación para la PAES, cursos de capacitación laboral, certificación de competencias y formación en Centros de Formación Técnica Estatales.
Finalmente, el Ejecutivo anunció medidas orientadas al bienestar cotidiano. Estas incluyen refuerzos en salud preventiva, evaluaciones médicas periódicas y procesos de vacunación.
Asimismo, se ampliará la conectividad mediante un pasaje adicional anual para conscriptos destinados a zonas extremas y se fortalecerá la Oficina de Asistencia al Soldado Conscripto, junto con mejores canales de comunicación con las familias.
Con estos cambios, el Servicio Militar busca reposicionarse como una experiencia formativa integral, capaz de abrir caminos tanto dentro como fuera del ámbito castrense.