Un insólito episodio se vivió la mañana de este miércoles en la Cámara de Diputados, luego de que la sesión programada fracasara debido a la masiva ausencia de parlamentarios.

Aunque es habitual que se suspendan las sesiones por falta de quórum y se toque el timbre para que los legisladores regresen en un plazo de 15 minutos, esta vez eso no ocurrió.

Pese a que solo se necesitaban 50 diputados presentes —descontando a los desaforados—, la convocatoria no logró prosperar.