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Caso de canibalismo en cárcel de La Serena destapó cruda realidad: hay un gendarme cada 100 reos

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Caso de canibalismo en cárcel de La Serena destapó cruda realidad hay un gendarme cada 100 reos
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El macabro crimen ocurrido este domingo al interior de la cárcel de Huachalalume, en la Región de Coquimbo, donde un interno fue asesinado en un macabro crimen de canibalismo, dejó al descubierto una serie de graves problemáticas estructurales que afectan al sistema penitenciario.

Así lo advirtió Rodolfo Soto García, presidente provincial de Elqui de la Asociación Nacional de Suboficiales y Gendarmes, quien en conversación con Diario El Día se refirió al impacto del hecho y a la compleja realidad que enfrentan a diario los funcionarios penitenciarios.

“Con mis años de servicio y experiencia en la institución, casi 25 años, es la primera vez que veo algo así. Ni siquiera se había escuchado un tema de esta magnitud durante mi carrera”, señaló el dirigente gremial, calificando el crimen como un hecho sin precedentes en su trayectoria.

Soto manifestó su profunda preocupación por el nivel de violencia que se vive actualmente en los recintos penales, especialmente para el personal que cumple labores de trato directo con los internos.

“Que hayan ocurrido este tipo de hechos en las cárceles y la violencia que se está viviendo actualmente es algo muy preocupante para el personal que desempeña funciones de trato directo, como nosotros. Yo pertenezco en este minuto a un grupo especial de la región”, agregó.

Cárcel de La Serena donde se registró caso de canibalismo: un gendarme cada 100 reos

Respecto al origen de esta escalada de violencia, el dirigente reconoció que se trata de un fenómeno complejo, aunque apuntó a cambios en el perfil de los internos.

Las bandas que vienen del extranjero han traído nuevas formas de actuar del delincuente. No se entiende cómo una persona llega a cometer hechos como el que se habló el otro día, el domingo, con un homicidio y el posterior suceso que pasó”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que la dinámica al interior de las cárceles ha cambiado drásticamente con el paso de los años.

Antiguamente la delincuencia no era tan violenta. Cuando llegaban a las cárceles, como Gendarmería teníamos el control total: dábamos órdenes y se respetaban. Hoy la delincuencia está más osada, con menos respeto hacia el personal, y se atreven incluso a agredirnos”, relató, recordando que antes los conflictos se daban mayoritariamente entre internos.

Consultado por la salida del jefe del penal de Huachalalume, medida adoptada por el mando nacional tras el crimen, Soto fue enfático en señalar que estas decisiones no solucionan el problema de fondo.

“Son medidas que se adoptan por responsabilidad administrativa, pero la salida de una jefatura o la baja de algún colega no va a remediar en nada esta situación. Se necesitan medidas mucho más amplias y de fondo”, remarcó.

El dirigente también abordó el déficit de personal que afecta a la cárcel de La Serena, pese a que no presenta niveles críticos de hacinamiento.

“La realidad de la cárcel de La Serena es que estamos con un déficit enorme de personal. Si bien el mando ha enviado más personal a la región, no es suficiente frente a la recarga laboral que hoy tiene el personal dentro de la unidad penal”, sostuvo.

Como ejemplo, detalló que “hay casos en que un funcionario está desencerrando dos módulos de 100 internos cada uno, o incluso más”, situación que a su juicio incrementa el riesgo tanto para los gendarmes como para los propios reclusos.

La preocupante salud mental de los gendarmes

Finalmente, Soto se refirió a la reciente muerte de un funcionario en Iquique, cuyas circunstancias están siendo investigadas, apuntando a una deuda histórica en materia de salud mental.

Tenía problemas psicológicos y familiares, y en ese aspecto Gendarmería está al debe. El tema psiquiátrico del personal nunca ha sido abordado seriamente”, afirmó.

Según indicó, Gendarmería es una de las instituciones con mayor número de suicidios, especialmente entre funcionarios jóvenes.

Somos una de las instituciones con mayor cantidad de suicidios, especialmente de gente joven, funcionarios que recién están comenzando su carrera”, lamentó, insistiendo en la falta de una preocupación real del Estado por la salud mental del personal penitenciario.