Exámenes por cada mil habitantes | Our World in Data
Consultado el Ministerio de Salud (Minsal), el médico integrante de la Mesa COVID-19, Enrique Paris, responde que “la mayor cantidad de pacientes detectados se debe indudablemente a que Chile es el país de Latinoamérica que hace más tests de reacción de polimerasa en cadena o PCR por millón de habitantes, eso está claramente demostrado y explica obviamente una mayor detección de casos”.
En esa línea, añade que “lo importante sería comparar la letalidad, porque Chile tiene un 1,1% de letalidad, que es la segunda más baja da Latinoamérica y eso es lo importante”.
“Tenemos muchísimos casos detectados y eso es bueno, porque cuando uno detecta un caso permite el aislamiento, el aislamiento de los contactos, y permite obviamente detener la circulación viral”, prosigue.
Y sentencia: “Hay países que curiosamente tienen menos casos, pero tienen una letalidad más alta. Eso significa que o tratan mal a sus pacientes o no tienen la capacidad suficiente de tests para lograr identificar a todos los pacientes contagiados”.
“Medidas tardías”
Por el contrario, el secretario de Salud Pública del Colegio Médico, Cristóbal Cuadrado, contesta que Chile está “entrando en el momento más álgido del brote epidemiológico”.
A su juicio, el alto número de casos para un país de pocos habitantes como el nuestro responde a que las medidas de contención no fueron tomadas por el Gobierno en el momento oportuno.
En efecto, según explica, las cifras no obedecen a la alta capacidad de testeo de Chile frente al resto de Sudamérica (“No hay que buscar una autocomplacencia en esto”, señala), sino que a problemas en la estrategia adoptada por el Ejecutivo en base a dos ejes: aislamiento y restricciones.
Para argumentar respecto del primer punto, pone como ejemplo el problema de las licencias médicas para quienes se encuentran esperando el resultado de un examen PCR, pues sólo se prolonga por un máximo de cuatro días, pese a que en muchas ocasiones hay pacientes que deben aguardar por hasta más de una semana para recibir la notificación, asegura.
Simplemente, “la persona tiene que volver a trabajar”, asevera. Lo propio ocurre -añade- con los trabajadores informales que no cuentan con un subsidio suficiente de parte del Estado.
Mientras que respecto de las restricciones, precisa que la cuarentena adoptada recientemente en el Gran Santiago se tomó “muy tardíamente”, por lo que “aun no se ven los efectos de eso”.
Una opinión similar es la que tiene el epidemiólogo experto en salud pública y académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la Usach, Christian García, quien sostuvo que Chile está actualmente en una situación compleja, considerando que la capacidad del sistema público está a tope y que el porcentaje de positividad de los tests ha ido aumentando.
“Hace seis semanas estaba en un 8% y ahora en 27,6% (…) En dos o tres días más vamos a superar las cifras de China, eso dice todo”, comenta.
En esa línea, agrega que las restricciones debieron tomarse antes, por lo que las medidas del Gobierno fueron “tardias, reactivas y no anticipatorias”.
“La estrategia de las cuarentenas dinámicas fue un fracaso absoluto, no sirvió”, sostiene al mirar el cuadro mundial.
En tanto, respecto de los exámenes indica que pese a que Chile supera a los otros países de la región, “testea bastante poco en comparación de la OCDE, los más avanzados con los que queremos compararnos”.
Las cifras entregadas fueron actualizadas a las 05:44 horas de hoy martes, es decir, antes del balance entregado desde La Moneda, donde se informaron 45 decesos en las últimas horas y casi 4 mil nuevos casos.