Leslie Ceballos realizó un desgarrador recuerdo del accidente, provocado por un bus de la empresa Línea Azul, que acabó con la vida de su hija Florencia, de 9 años, en 2019.

Recordemos que el 28 de julio de ese año, el vehículo salió desde Santiago con destino a Temuco, pero a la altura de San Francisco de Mostazal comenzó a zizaguear, volcándose en medio de la calle.

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Seis personas fallecieron en el siniestro vial, entre ellos la pequeña Florencia, quien era una fanática del club de fútbol de la Universidad Católica.

“Me dijeron que el bus de mi hija había tenido un accidente y yo fui pensando que estaba en el hospital con una fractura, con heridas. Pero nunca imaginé que me iba a traer a mi hija en un cajoncito“, relató a Meganoticias, junto a su tumba.

La mujer, junto con la barra de la UC, han buscado la forma de hacer justicia con una nueva ley de transporte que tipifique como delito la negligencia de los procesos de fiscalización de los buses.

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“Acá hay un accidente donde existen culpables, hay entes culpables, fiscalizadores, plantas de revisión técnica. El dueño de la empresa, que estaba en conocimiento de lo que ocurría y no le importó destruir a tantas familias“, aseguró.

Irregularidades en el accidente de Línea Azul

Recordemos que las investigaciones, arrojaron que el bus accidentado tenía una serie de irregularidades como cinturones de seguridad defectuosos y documentación adulterada, entre otros.

“Era un vehículo que no podía estar circulando”, dice al citado medio Alfredo Morgado, abogado de las familias afectadas.

Asimismo, entre las negligencias, se encontraron buses que circulaban con otras patentes y permisos falsos. En total, la flota de 30 buses de la compañía arrastraba 561 infracciones por deficiencias graves de las máquinas.

Cabe señalar que a tres años del trágico accidente del bus de Línea Azul, el dueño de la empresa será condenado a cinco años de cárcel, por su responsabilidad.