Las lágrimas y lamentos siguen reinando en los rostros de los millones de fanáticos del fútbol y especialmente de los hinchas del Chapecoense, luego del horroroso accidente aéreo en el que al menos 71 personas fallecieron.

Sin embargo, por razones misteriosas, algunas de las personas que debían haber estado a bordo del siniestrado vuelo 2933 de LaMia, no viajaron y se salvaron de la muerte.

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Uno de ellos fue el arquero suplente, Nivaldo, uno de los emblemas del club, que en las próximas semanas, y tras más diez años atajando para el equipo verde, jugaría su partido número 300 antes de retirarse.

“Se suponía que debía ir en el avión pero acabé quedándome. Todo tiene una razón en la vida. No viajé a Palmeiras (el domingo), porque haría mi partido de despedida aquí contra el Atlético de MG y completaría 300 encuentros con el club. Como hubo un cambio de planes en el viaje, no volverían a Chapecó e irían directamente de Sao Paulo a Medellín, así que Caio dijo que no me llevaría”, comentó el portero sobre las razones que lo mantuvieron en tierra el día de la tragedia, antes de dar a conocer su drástica decisión, consignó Depor

“Tengo sensaciones mezcladas. Dolor por perder a todos los colegas que eran parte de mi vida, algunos conviviendo conmigo por más de diez años. Es un momento muy difícil”, comentó el portero antes de anunciar su retiro inmediato de la actividad profesional a los 42 años, y sin disputar su esperado partido número 300, según informó AS.

“Ahora es momento de pensar en el club junto con los que se quedaron acá y formar un nuevo Chapecoense”, dijo entre lágrimas Nivaldo, simbolo del club gracias a sus campañas en el ascenso veloz a la primera división del fútbol brasileño, que vive el momento más difícil de su carrera y probablemente de su vida entera.