Destapan la asquerosa verdad sobre frutillas con chocolate vendidas en playas tras fiscalización
Durante la jornada de este martes, se reveló una asquerosa verdad de los diversos alimentos que se venden en las playas chilenas, especialmente, las apetecidas frutillas con chocolate.
El escenario veraniego del litoral central no solo convoca a turistas, quitasoles y jornadas de descanso.
En paralelo, se ha desplegado un fenómeno que mantiene en alerta a autoridades locales y policías: la expansión del comercio ambulante sin autorización en plena arena, con alimentos y alcohol ofrecidos sin ningún tipo de control sanitario.
Una fuerte fiscalización
En ese contexto, operativos conjuntos entre Carabineros y personal municipal dejaron al descubierto la magnitud del problema en la playa de El Tabo.
En apenas poco más de un mes, las fiscalizaciones permitieron retirar de circulación cerca de media tonelada de comida callejera y una cantidad significativa de bebidas alcohólicas, todos productos vendidos sin permisos ni certificaciones.
Según rinformaron en el Mucho Gusto, el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 5 de febrero concentró la mayor cantidad de decomisos.
Las proyecciones no son alentadoras, pues con febrero avanzando y la llegada masiva de visitantes, los municipios estiman que estas cifras podrían duplicarse o incluso triplicarse, transformando este mes en el más complejo de la temporada estival.
De acuerdo con lo comentado por especialistas en el matinal de Mega muchos de estos comerciantes se trasladan desde Santiago a los balnearios durante el verano.
Sumado a esto, detallaron que no llegan solo con mercadería, ya que se instalan con todo lo necesario para permanecer semanas en la zona, financiando así su estadía mediante ventas ilegales.
¿De qué estarían hechas las frutillas con chocolate que se venden en las playas?
Entre las toallas y sombrillas circulan productos que forman parte del imaginario clásico de playa, tales como barquillos, cuchuflíes, palmeras o pan de huevo.
Pero a esa oferta tradicional se han sumado preparaciones de mayor riesgo sanitario, como choclos en vaso, frutillas cubiertas de chocolate y, de manera especialmente preocupante, bebidas alcohólicas como cervezas y mojitos, cuya venta está expresamente prohibida en estos espacios.
Por su parte, la autoridad mencionó que una parte importante de estos vendedores carece no solo de patente, sino también de cualquier resolución sanitaria que respalde la inocuidad de los productos.
Bajo esa lógica, el consumo de estos alimentos representa un riesgo directo para los veraneantes.
Incluso, algunas inspecciones han revelado situaciones asquerosas y peligrosas sobre cómo se preparan estas frutillas. “Nosotros tenemos certeza de que esto no es chocolate, de que puede ser cera porque se pone dura, no le afecta el sol”, sostuvo un fiscalizador.
Por último, el entrevistado comentó: “Un chocolate común se derrite rápidamente, mientras que los vendedores se pasean al sol y no pasa nada“.