El pasado 23 de junio, fue encontrado el cuerpo calcinado de Marcelo Carrasco en plena vía pública en el centro de Santiago.
El hallazgo del cadáver se produjo en el paseo Ramón Nieto, al costado de una sucursal bancaria. Este se encontraba al interior de un pequeño perímetro delimitado con maderas, donde se realizaban obras de Aguas Andinas.
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Días más tarde, se detuvo al sospechoso del crimen identificado como Ademar Polanco, quien roció con líquido acelerante a Carrasco.
En ese contexto, las hermanas de la víctima entregaron nuevos detalles de lo sucedido este martes 6 de julio, en conversación con Mucho Gusto.
“Nos enteramos por televisión, nadie nos avisó. Debió venir la PDI o Fiscalía para decirnos, entonces queremos justicia, que nos vengan a visitar, estamos con las puertas abiertas”, afirmó Mónica.
En tanto, Rosa manifestó que “asistimos a una comisaría y me dijeron que tenía que ir al Servicio Médico Legal. Cuando fui, había una persona que me entregó los papeles y vi el cuerpo. No lo pudimos vestir, solo le pusimos sus ropas encima”.
“Yo pedí varias veces ayuda”
Durante la entrevista, un de las hermanas del hombre asesinado confesó que el inmueble en donde vivía Marcelo, ubicado en La Pintana, se encuentra tomado por terceros. “Él se vino de San Antonio caminando a Santiago. ¿Qué fue lo que pasó? En su casa había gente, y lo amenazaron”, reveló.
“Que salgan de su casa ahora, si tengo que encararlos, lo voy a hacer”, aclaró.
“Siempre le decíamos que se buscara un lugar para estar tranquilo, un hogar para él, pero me dijo que no, lo único que quería era no pedirle permiso a nadie, le gustaba la vida de la calle”, agregó Rosa.
Finalmente, Mónica se refirió a los problemas psicológicos que sufría Marcelo. “Yo pedí varias veces ayuda, y no me la ofrecieron, me cerraron las puertas, mi hermano no sabía pelear, no se pudo defender”.
“Él tenía una mente de un niño a pesar de sus 42 años”, cerró evidentemente afectada la mujer.