Fue a principios de 2019, cuando el israelí Gil Pereg, radicado en Argentina, fue acusado por el homicidio de su tía y su madre, quienes habían viajado a Mendoza para visitarlo.
Los cadáveres fueron hallados bajo unas piedras en la casa donde vivía el exmilitar. A una de las mujeres la había asesinado a tiros, mientras que a la otra a golpes. Además en el inmueble se encontraron 37 gatos, a quienes él consideraba como sus “hijos”.
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Desde ese entonces, han salido a la luz curiosos detalles sobre el acusado de 36 años. Por ejemplo, Pereg actúa como un felino, anda desnudo en la cárcel y araña a cualquier recluso que se le acerque.
Recientemente, el noticiero trasandino El 9, reveló que el imputado le tiene fobia al agua, por lo que fue llevado esposado hasta las duchas, y tras varios golpes de los gendarmes, lograron bañarlo en contra de su voluntad.
Ante esta situación, Pereg denunció el hecho a sus abogados, quienes aseguraron al medio trasandino que su representado “es totalmente sensible al agua”.
Captura Youtube | Los Andes
Asimismo, el israelí aseguró que se iba a suicidar si lo volvían a bañar. “Dejaría de comer hasta morir”, precisó su defensor, Maximiliano Legrand. En este contexto, solicitaron su traslado a una institución psiquiátrica de máxima seguridad en la capital argentina.
Según consigna el medio de noticias, el hombre se encontraba en pésimas condiciones sanitarias, por lo que los médicos penitenciarios solicitaron que se bañara, ya que había amanecido entre sus propios excrementos.