A diez días del cambio de mando, el equipo de José Antonio Kast ya tiene definido uno de los movimientos más simbólicos de su próximo periodo: el líder republicano se instalará a vivir en el Palacio de La Moneda desde el 11 de marzo.
La decisión no es menor. El nuevo mandatario romperá con una tradición que se ha mantenido por casi siete décadas, ya que sería el primer presidente en residir en la sede de Gobierno desde los tiempos de Carlos Ibáñez del Campo.
El sector elegido por Kast y su esposa dentro del palacio de La Moneda
Tras varias visitas al edificio, encabezadas por su esposa, Pía Adriasola, el lugar escogido no corresponde a las amplias dependencias del tercer piso. Según informó La Tercera, Kast optó por un espacio más acotado en el ala nororiente del segundo nivel.
En concreto, ocupará las oficinas que utilizó la exprimera dama, Cecilia Morel, ubicadas sobre el Ministerio del Interior. El sector cuenta con vista a la Plaza de la Constitución y se encuentra cercano a la histórica puerta de Morandé 80.
De acuerdo a fuentes de la Oficina del Presidente Electo (OPE), el área dispone de lo necesario para pernoctar: vestíbulo, dormitorio y baño con ducha, este último remodelado durante la gestión de Marta Larraechea hace cerca de dos décadas.
Austeridad y recursos propios
Uno de los énfasis que ha transmitido Kast a su entorno apunta a dar una señal de sobriedad. “Yo no pido lujos, yo no pido que me atiendan, yo soy capaz de hacer mi cama, soy capaz de hacer muchas cosas, soy autosuficiente”, ha reiterado en sus últimas intervenciones.
En esa línea, la habilitación del dormitorio no implicará el uso de recursos fiscales. El mobiliario será básico —cama, veladores y lámparas— y será financiado con patrimonio personal del presidente electo. Además, el traslado de los enseres se realizaría de manera privada, evitando un despliegue logístico mayor.
Según el citado medio, la idea es que el mandatario permanezca en La Moneda de lunes a viernes, mientras que los fines de semana se trasladaría a su residencia familiar en Buin.