En medio de las protestas que realizan pescadores artesanales en Chiloé, con barricadas en los accesos a la isla, el simple gesto de un hombre confirmó que la solidaridad y el apoyo sigue latente.

Fue el caso de un automovilista, quien la noche de este lunes detuvo su vehículo frente a las barricadas.

Allí descendió, abrió el maletero, y desde una canasta sacó pan y otros alimentos para repartir a quienes permanecen en el lugar soportando las bajas temperaturas.