Un adulto mayor de 81 años, que era intensamente buscado desde el 30 de julio en Hualpén, fue encontrado sin vida en un pozo de un sitio eriazo en Quillón, región del Bío Bío.

El caso dio un giro clave cuando el principal sospechoso confesó su autoría, tras días de investigación.

La víctima se trataba de Enrique Linco Meli, visto por última vez cuando abordó un colectivo.

Tras más de una semana sin pistas, su cuerpo apareció en un predio cercano al sector Cerro Negro, un lugar eriazo y con estructuras abandonadas, consigna BioBioChile.