Un complejo caso, denominado ‘la familia del bosque’, mantiene en alerta a la ciudad de L’Aquila, en el centro de Italia.
Todo se originó, luego que el Juzgado de Menores resolvió separar de sus padres a tres hermanos, una pequeña de 8 años y dos niños de 6, que crecían en completo aislamiento en una vivienda sin baño, electricidad ni agua corriente.
Debido a esta situación, los infantes fueron trasladados el pasado viernes a una casa que los acogió.
En tanto, y solo después de una extensa mediación, se permitió que la madre, identificada como Catherine Birmingham, los acompañara.
¿Qué se sabe sobre la separación de ‘la familia del bosque’ en Italia?
La situación había salido a la luz semanas antes, cuando trascendió que la familia, originaria de Reino Unido y Australia, había optado por un estilo de vida alejado de la sociedad y practicaba educación en su hogar.
La revelación desató un debate nacional sobre los límites de las decisiones parentales. Incluso surgió una campaña con más de 30 mil firmas que defendió a los padres, quienes aseguraron que su elección no respondía a abandono, sino al deseo de vivir en contacto con la naturaleza y fortalecer el vínculo con sus hijos y los animales.
La controversia creció a tal nivel que llegó al ámbito político, pues el viceprimer ministro, Matteo Salvini, afirmó que hará “todo lo posible para devolver esos niños a su familia”.
En su sentencia, el Juzgado de Menores sostuvo que los infantes no estaban en riesgo educativo inmediato, pero sí enfrentaban una vulneración decisiva en su desarrollo social.
Además, el fallo sostuvo que “no existe riesgo de violar el derecho de los menores a la educación, pero sí existe riesgo de violar su derecho a la vida social y puede causar graves consecuencias psicológicas y educativas para el menor”.
El tribunal también apuntó a las condiciones del hogar, calificadas como incompatibles con la seguridad infantil.
Junto a lo anterior, señaló que la vivienda presentaba “falta de habitabilidad (…) en términos de riesgo sísmico y prevención de incendios, de las instalaciones eléctricas, de agua y calefacción, y de la seguridad, higiene y salubridad de la vivienda, da lugar a la presunción legal de la existencia de un periodo de perjuicio para la integridad y la seguridad física de los menores”.
A ello se sumó la negativa de los padres a aceptar revisiones y controles médicos exigidos por ley.
“¿Cómo se puede separar a los niños de sus padres?”
El caso llegó a manos del tribunal tras un episodio ocurrido en abril, cuando la familia acudió a un hospital por una intoxicación con hongos.
Tras una revisión obligatoria posterior, los trabajadores sociales constataron que los niños no asistían a clases presenciales, aunque habían rendido exámenes en un colegio público, y que el hogar carecía de servicios básicos.
El padre, el chef británico Nathan Trevallion, reaccionó con desesperación al conocer la decisión del juez.
“¿Cómo se puede separar a los niños de sus padres? Quedarán traumatizados”, expresó, según recogió El Mundo.
Cabe señalar que no es la primera vez que la justicia interviene, puesto que el tribunal ya había pedido la custodia temporal de los pequeños, alegando que las condiciones afectaban gravemente el desarrollo de los niños.
Aun así, la pareja insistió en defender su estilo de vida como una forma de “liberarse de la toxicidad de la vida moderna”.
Ahora, la familia Travallion tiene diez días para presentar una apelación y evitar que la medida se concrete finalmente.