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La investigación sobre el trágico derrumbe en la mina El Teniente en julio de 2025, que cobró la vida de seis trabajadores, revela antecedentes de una ruptura estructural detectada en el mismo sector en 2023. Informes sugieren que la falta de supervisión y omisión de información clave podrían haber prevenido la tragedia. La Fiscalía cuestiona la falta de comunicación de Codelco a Sernageomin sobre los daños de 2023, lo que habría permitido tomar medidas preventivas. Los informes policiales indican que el colapso de 2025 podría haber sido causado por una fractura geomecánica derivada del sismo de 2023, destacando posibles decisiones negligentes en el manejo del riesgo estructural. La investigación ha llevado a destituir a altos cargos de Codelco y se espera que la Fiscalía determine si se cumplieron los protocolos de seguridad necesarios.
El trágico derrumbe en la mina El Teniente, que costó la vida de seis trabajadores en julio de 2025, podría tener antecedentes en un incidente similar ocurrido dos años antes.
Las autoridades fiscales que investigan el caso han comenzado a enfocar su atención en una posible falta de supervisión y omisión de información clave que pudo haber prevenido la tragedia.
¿Qué nuevos antecedentes surgieron sobre el fatal derrumbe en la mina El Teniente?
De acuerdo a información de Reportajes T13, declaraciones judiciales incorporadas al expediente revelaron que el colapso fatal de 2025 podría haber sido el desenlace de una ruptura estructural detectada en el mismo sector de la mina en 2023.
Además, los informes indican que el sismo de ese año, el 24 de julio, provocó daños significativos en la zona de Loop 1 de Teniente 7, área que más tarde sufriría el colapso en 2025.
“El evento del 31 de julio de 2025 fue una extensión de la ruptura registrada en el sismo del 24 de julio de 2023“, indica un informe relacionado con la investigación.
Esta información pone en evidencia que, si alguien hubiera informado y fiscalizado adecuadamente los daños de 2023, podrían haberse tomado medidas preventivas que habrían evitado el fatal accidente.
Uno de los puntos clave de la investigación es la presunta omisión de Codelco en informar adecuadamente sobre los daños ocurridos en 2023 a Sernageomin, el organismo encargado de supervisar las operaciones mineras.
“Se debió dar cuenta de ese hecho”
Por su parte, un ingeniero del Sernageomin, quien prestó declaración en el proceso judicial, destacó que, de haberse informado correctamente sobre el evento de 2023, las autoridades podrían haber solicitado refuerzos estructurales o, incluso, restricciones operativas en el sector afectado.
“Se debió dar cuenta de ese hecho”, señaló el experto, apuntando que esta falta de comunicación impidió una fiscalización adecuada.
Según los antecedentes obtenidos por la Fiscalía, tras el evento de 2023, se realizaron inspecciones en otros sectores de la mina, pero no se inspeccionó el área exacta donde finalmente se produjo el colapso en 2025, lo que podría haber sido un factor crucial para la falta de detección del riesgo estructural.
Los informes policiales sugieren que una fractura geomecánica originada en el sismo de 2023 podría haber causado el accidente en 2025, lo que refuerza la idea de un deterioro progresivo en la zona de la mina.
Esta información apunta a que la falta de atención a los daños pudo haber contribuido a la tragedia posterior, dejando en evidencia una posible cadena de decisiones negligentes en el manejo del riesgo estructural.
La investigación también ha puesto bajo la lupa a varios altos cargos de Codelco, a quienes se desvinculó tras descubrir inconsistencias en la información técnica entregada a Sernageomin.
Ahora solo queda esperar el trabajo de la Fiscalía, el cual debe determinar si Codelco cumplió con los protocolos de fiscalización necesarios para prevenir un desastre que, aunque sucedió a gran profundidad, podría haber alterado la seguridad de toda la operación minera.