“¿Existe conexión con Chile?”: la solicitud del exdiputado Garín tras estallar el caso Epstein
El escándalo protagonizado por Jeffrey Epstein, detenido en julio de 2019 en Nueva York por tráfico sexual de menores, no solo sacudió a Estados Unidos, sino que también encendió alertas en Chile.
Aunque la investigación se arrastraba desde una denuncia presentada en 2005, ese año el caso explotó mediáticamente y abrió sospechas sobre posibles redes en distintos países.
En ese escenario, el entonces diputado Renato Garín planteó públicamente la duda de si el financista podría haber tenido nexos con Chile, tal como ocurrió en otras naciones de la región. Como ejemplo, recordó transferencias de dinero de Epstein hacia Argentina.
Durante una sesión especial de la Cámara de Diputados en septiembre de 2020, Garín pidió impulsar gestiones internacionales para indagar eventuales delitos vinculados al caso en nuestro país. En el acta quedó registrado su requerimiento de contactar organismos que investigan redes de pedofilia y tráfico de menores.
Más tarde, en conversación con BioBioChile, el exparlamentario explicó que solicitó información directa a autoridades estadounidenses. “Aquí lo relevante no es solo la red de pederastia y abuso, sino también los vínculos comerciales que Epstein utilizaba como fachada de sus verdaderos intereses”, afirmó.
Las gestiones derivaron en comunicaciones entre la Policía de Investigaciones y organismos de Estados Unidos, incluido el Federal Bureau of Investigation.
Vínculos de Epstein con Chile
Correos internos del FBI, liberados por el Departamento de Justicia norteamericano, dan cuenta de consultas para determinar si existía alguna conexión entre Epstein y Chile. En uno de ellos se lee: “No recuerdo haber visto alguna conexión con Chile, pero ¿puedes revisarlo y avisarme si hay información que podamos traspasar a las autoridades chilenas?”.
Garín también llamó a mantener el tema en seguimiento: “Espero que algún diputado del próximo período tome este asunto y continúe solicitando información”.
En paralelo, comenzaron a aparecer nombres chilenos en correos electrónicos del financista, aunque sin pruebas de vínculos directos. Uno corresponde al empresario Andrónico Luksic, mencionado en un intercambio donde se preguntaba por él en el contexto de una posible presentación en Dubái.
Tras conocerse el correo, Luksic fue tajante: “Que quede muy claro: jamás he estado ni me he relacionado con Epstein. No tengo ningún vínculo con esa red de delincuentes”.
Otro nombre citado fue el del exministro de Hacienda Andrés Velasco, aludido en mensajes donde lo describen como “brillante economista y profesor de Harvard”, y luego con la pregunta: “¿Vale la pena este tipo?”. Radio Bío Bío intentó contactarlo sin éxito.
Sobre ese silencio, Garín lanzó una dura crítica: “Me resulta insólito que Andrés Velasco no haya aclarado todavía si conoce a Epstein o a Ghislaine Maxwell”.
Un tercer nombre fue el del científico Eduardo Guendelman, quien intercambió correos con Epstein por un eventual financiamiento para un centro de física en Bahamas. Según explicó, desconocía las acusaciones en ese momento y nunca llegó a reunirse con él.
Así, aunque hasta ahora no existen pruebas de vínculos directos con Chile, las gestiones impulsadas desde el Congreso abrieron una línea de investigación que sigue bajo la lupa a partir de los documentos desclasificados en Estados Unidos.