Felipe Berríos deja a jesuitas y acusó ultimátum por fallo que lo absolvió: “Se rompió la hermandad”
El sacerdote Felipe Berríos presentó su renuncia a la Compañía de Jesús mediante una carta en la que cuestionó con dureza el actuar de la orden durante el proceso por denuncias de abusos que enfrentó y que fueron desestimadas por el Vaticano.
“Lo que más me ha llamado la atención es su nula capacidad para (…) reflexionar”, afirmó, según lo recogido por T13.
Felipe Berríos señaló, además, que la congregación le impuso un “ultimátum” con medidas disciplinarias desproporcionadas, pese a que en octubre de 2025 el Dicasterio para la Doctrina de la Fe concluyó que no existía “certeza moral” sobre los delitos imputados.
“No puedo aceptar el ultimátum (…) se rompió la hermandad que existía entre nosotros”, escribió.
En tanto, el sacerdote criticó que la Compañía hiciera pública su suspensión en 2022 antes de que él conociera los cargos y que, tras el fallo del Vaticano, no se reconociera errores.
“¿No cabe en el corazón de quiénes redactan esas comunicaciones la posibilidad de haberse equivocado? ¿No vale la pena al menos pedir disculpas?”, cuestionó.
La orden lo había expulsado en 2024 tras un proceso interno, pero el Vaticano revocó la medida y levantó las prohibiciones para ejercer el sacerdocio.
Aun así, el provincial le comunicó nuevas restricciones, lo que gatilló su salida definitiva.
“Seguiré fiel al evangelio y al sacerdocio”, aseguró Berríos, quien desde 2015 vive en el campamento La Chimba de Antofagasta. “Siento profundamente que la verdad me hizo libre”, concluyó.