VER RESUMEN

Resumen automático generado con Inteligencia Artificial

El presidente electo José Antonio Kast vivió un tenso momento en Penco al ser cuestionado sobre el proyecto de la minera Aclara y su posible relación con los incendios en la zona, a lo que respondió defendiendo la generación de empleo que traería la extracción de tierras raras. La empresa rechazó las acusaciones y calificó de falsas las especulaciones. Kast argumentó que la minería podría haber evitado la pérdida de empleo en la región, destacando la necesidad de trabajo en Tomé y Penco. Recalcó la importancia de la inversión minera, cuestionando la detención del proyecto por aspectos medioambientales.

Desarrollado por Bío Bío Comunicaciones

Un tenso momento protagonizó el presidente electo José Antonio Kast durante su visita a la comuna de Penco, luego de ser consultado por el proyecto de la minera Aclara, empresa que impulsa la extracción de tierras raras en un yacimiento ubicado en la zona.

Cabe recordar que, tras el megaincendio que afectó a la comuna, surgieron especulaciones respecto a una eventual responsabilidad de la compañía en la tragedia.

Sin embargo, la minera descartó tajantemente dichos cuestionamientos, calificándolos como “afirmaciones falsas, irresponsables y malintencionadas”.

En ese contexto, mientras recorría la denominada zona cero, Kast sostuvo un breve diálogo con una joven del sector, quien le preguntó directamente: “¿Qué opina de Aclara y su posible responsabilidad en esto (los incendios)?”.

Tras eludir inicialmente la consulta, el mandatario respondió: “No creo que alguien pueda utilizar algo así para generar esto”. Acto seguido, defendió el proyecto minero, poniendo énfasis en la generación de empleo.

“Las personas de esta zona (región del Biobío) tienen que viajar al norte en turnos de 14×14 para trabajar en la minería. Aquí se está desarrollando un proyecto que se detuvo por unos naranjillos. La invito a ver dónde están los naranjillos ahora”, planteó, según consignó The Clinic.

Ante esa afirmación, la joven replicó: “Son estudios medioambientales que sirven para algo, son importantes”.

Frente a ello, Kast respondió: “Sí, yo lo comparto. Pero seis naranjillos en un estudio muy grande detuvieron un proyecto que, eventualmente —porque hoy está en duda si se hace o no debido a la resistencia— podría significar una inversión minera de 5 mil millones de dólares proyectados en el tiempo”.

Luego, el presidente electo insistió en el impacto laboral del proyecto: “¿Y cuántas fuentes de trabajo eran? Porque en Tomé y en Penco no hay trabajo, entonces las personas tienen que ir al norte a turnos de 14×14”.

Finalmente, Kast reforzó su postura utilizando ejemplos históricos para justificar los beneficios de la minería en la zona, relativizando el impacto ambiental.

“Si este hubiese sido un proyecto minero viable en su momento, a lo mejor aquí habrían existido mil o dos mil fuentes de trabajo, las mismas que quizás se perdieron en Lota cuando cerraron las minas. A esas personas las capacitaron para ser peluqueros o gasfíteres y hoy día no tienen trabajo”, sostuvo.