Actualidad

La emotiva despedida a niño fallecido en tiroteo: lo acompañaron ‘superhéroes’

Captura de video
Captura de video

El violento ataque a la escuela primaria Townville, en Anderson Carolina del Sur causó gran conmoción, dolor y miedo en la pequeña comunidad estadounidense. El asalto fue perpetrado por un joven de 14 años que minutos después de haber asesinado a su propio padre (Jeffrey Osborne, 47), manejó hacia la escuela y abrió fuego indiscriminadamente el pasado 28 de septiembre.

Una profesora y dos estudiantes de 6 años fueron heridos de gravedad durante el tiroteo, pero lamentablemente uno de ellos, el pequeño Jacob Hall, luego de resistir varios días en el hospital, se quedó sin fuerzas y se transformó en la única víctima fatal del horrible suceso.

Lee también: La conmovedora historia de niño que sufre una enfermedad terminal: cumplió su sueño

Hace unos días Jacob tuvo una masiva despedida por parte de una ciudad muy afectada y aburrida de los constantes tiroteos y actos de violencia que la azotan, consignó Mirror.

Para honrar al niño que perdió su vida por culpa de la violencia injustificada y la venta y uso indiscriminado de armas en el país, cientos de los asistentes a la ceremonia fueron disfrazados de superhéroes, para, al mismo tiempo, exigir el fin de la violencia en las escuelas.

“Jacob iba a hacer grandes cosas y debido a un crimen sin sentido esa pequeña vida fue cegada muy joven. Jacob era uno de esos chicos que uno juraría estaba hecho de queso. Era muy hermoso tanto por dentro como por fuera”, comentó su tía abuela Rebecca Hunnicutt.

Jacob, que falleció producto de lesiones cerebrales provocadas por la pérdida de sangre, era fanático de los superhéroes y los personajes de tiras cómicas y fue acompañado por más de 1.500 dolientes en su despedida religiosa, donde el reverendo pidió por paz y también por fuerza para poder perdonar al joven asesino, mientras que los vecinos aún conmocionados sólo piden el fin de los ataques y protestan por la violencia, antes inexistentes en zonas rurales como Townville, que ha inundado sus vidas.