Marco Enríquez-Ominami tuvo una particular llegada a Chilevisión para ser parte del debate con los otros candidatos a la presidencia.
El aspirante a La Moneda quiso marcar la diferencia con sus contendores, y entró a los estudios acompañado por su hija, Manuela, quien reside en Francia.
Y llamó la atención que ingresaran con él personas en situación de discapacidad, que él mismo explicó de quiénes se trataba.
“Agradezco la invitación a CHV, saludo al país en este debate en que vamos a plantear propuestas”, comentó de entrada.
“El canal había propuesto que trajéramos un grupo de asesores, cinco o siete, y yo he tomado la opción de traer al Chile de hoy, al Chile del futuro, al Chile invisible, al Chile que no siempre nos preguntan por ellos”, agregó.
Respecto a sus expectativas sobre el debate, señaló que “la campaña recién parte, hoy estoy inscrito. Vengo a recuperar terreno y a sugerirle al país un candidato distinto al que han escuchado”.