Actualidad

La súplica de la “Quintrala” que conmovió a los tribunales: Fue víctima de agresiones

María del Pilar Pérez | TVN

María del Pilar Pérez, más conocida como la “Quintrala”, cumple presidio perpetuo desde el 2008 en el Centro Penitenciario Femenino (CPF) de Santiago , pero hace unos días su permanencia en el recinto se ha visto afectada por una nueva interna.

La mujer que cumple condena por su implicancia en la muerte de su ex esposo, Francisco Zamorano, la pareja de éste, Héctor Arévalo, y del economista Diego Schmidt-Hebbel, denunció a Gendarmería ser víctima de fuertes agresiones, según consigna LUN.

Lee también: Niña de 13 años cobró venganza contra violador decapitando a su hijo de 5 años

Y es que el 7 de agosto pasado, llegó a hacerle compañía a la arquitecta de 63 años, Javiera Comigual, una joven de 26 años trasladada del CPF de San Miguel, donde cumplía una condena de tres años y un día por homicidio. Desde entonces comenzó un infierno para la “Quintrala”.

En la sección de custodia especial, Javiera y María del Pilar debieron compartir habitación, lo que dio paso a una serie de agresiones tanto físicas como verbales. “Primero fueron amenazas, palabras de grueso calibre contra mi representada. Al principio por problemas domésticos cuando estaban en la custodia directa. A María del
Pilar le robaron alimentos y comenzaron a discutir por cosas que empezaron a desaparecer
”, señaló Antonio Garafulic, abogado de la “Quintrala”.

El leguleyo también reveló que pese a que ellas y otras internas se quejaron y sacaron a Comigual de la unidad especial, Pérez y ella seguían encontrándose en otras partes, como la unidad católica, lugar donde se produjo el mayor altercado: un empujón fuera de la iglesia.

Ante esto, Garifulic solicitó al 8° Juzgado de Garantía que se “determinara la salida de esta mujer de todas las unidades donde se encuentre María del Pilar”, petición que el tribunal aceptó.

En tanto, Carlos Gajardo, el fiscal que hoy está a cargo del caso Penta, pero que años atrás se encargó de encerrar a la Quintrala, valoró la medida. “Que una persona esté privada de libertad no implica que no tenga el derecho de ser resguardada”.