Las 3 medidas urgentes que tendrá que adoptar Delcy Rodríguez para evitar represalias en Venezuela
Las demandas de Estados Unidos sobre la nueva jefa provisional de Venezuela, Delcy Rodríguez, son claras y precisas. Washington dejó en claro que, para evitar sufrir represalias similares a las que vivió Nicolás Maduro, Caracas debe implementar un giro significativo en sus políticas.
Esto incluye la expulsión de agentes extranjeros y un firme combate al narcotráfico, así como la interrupción de los envíos de petróleo a países enemigos de EE.UU. El objetivo es, en última instancia, reconfigurar la política venezolana y su alineación geopolítica.
La Casa Blanca fue contundente con las exigencias y advirtió sobre las posibles consecuencias si no se cumplen. Entre ellas, se destaca la amenaza de nuevas acciones militares y la posibilidad de aliviar sanciones, además de poner bajo control los activos financieros de Rodríguez, principalmente ubicados en Doha, Catar, según consignó Infobae.
Fuentes cercanas a la administración Trump mencionaron también recursos en Turquía, lo que aumenta la presión sobre la funcionaria venezolana.
Elliott Abrams, exrepresentante especial para Venezuela durante el primer gobierno de Trump, declaró que “el solo hecho de que digamos que hablamos con los cataríes y los turcos sobre su dinero, evidentemente sería una amenaza muy fuerte”.
¿Qué se espera de Delcy Rodríguez?
A corto plazo, el equipo de Trump se enfoca en consolidar su influencia desde afuera, a pesar de que el presidente comentó recientemente sobre la posibilidad de reabrir la embajada de EE.UU. en Caracas.
Sin embargo, la gestión de la situación tras la captura de Maduro será principalmente externa. Según un alto funcionario estadounidense, la prioridad es “asegurar que el país se mantenga estable, avanzando hacia los intereses de Estados Unidos”.
Esto se traduce en tres exigencias inmediatas para Delcy Rodríguez: reforzar el combate al narcotráfico, expulsar a agentes de Irán, Cuba y otros países adversarios, y frenar la venta de petróleo a los enemigos de EE.UU.
Además, se espera que Rodríguez abra el camino a unas “elecciones libres” y que posteriormente abandone el poder, aunque los plazos para estos pasos aún no se han definido. La posibilidad de unas elecciones, según la información que se maneja, no figura como prioridad inmediata.
Rodríguez bajo vigilancia
El margen de maniobra de Rodríguez parece limitado. Fuentes cercanas a la administración Trump sostienen que la nueva líder venezolana está bajo supervisión estricta, y se cree que su accionar puede ser condicionado completamente antes de que se prescinda de ella.
“Confían en que pueden torcerla en cualquier dirección que necesiten”, aseguró una fuente anónima.
El giro de Rodríguez, quien pasó en poco tiempo de criticar enérgicamente la captura de Maduro a expresar su disposición a colaborar con Washington, refleja la complejidad de su situación: “La necesidad de condenar la caída de Maduro y aceptar tácitamente la influencia estadounidense no es sencilla”, comentó Ryan Berg, analista del Center for Strategic and International Studies.
Rubio refuerza las exigencias
Marco Rubio, secretario de Estado, también expresó recientemente lo que espera Estados Unidos de Venezuela: “Estableceremos las condiciones para que dejemos de tener en nuestro hemisferio una Venezuela que sea cruce de caminos para muchos de nuestros rivales en el mundo”, indicó en una entrevista con ABC News.
Antes de la captura de Maduro, los sectores del gobierno de EE.UU. estudiaron posibles alivios a las sanciones y otras medidas para el futuro, pero, por el momento, la administración ha descartado levantar sanciones o enviar ayuda humanitaria significativa. Aun así, el equipo de Trump también exige la liberación de los ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
Mientras tanto, Rodríguez sigue rodeada de figuras claves del régimen madurista, como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, lo que conforma un entorno político complicado, descrito por una fuente interna como “un pozo inestable de víboras”.
El futuro incierto para Venezuela
El futuro de la política venezolana sigue siendo incierto, mientras las presiones desde Washington y las expectativas internas de reformas continúan.
La amenaza de una nueva intervención militar sigue latente. Como advirtió Donald Trump desde el Air Force One el pasado domingo: “Venezuela, hasta ahora, ha sido muy amable. Pero ayuda tener una fuerza como la que tenemos”.
“Si no se comportan, haremos un segundo ataque”, aseguró.