“Mi papá no quería salir”: el duro relato de joven bombera que perdió su casa en incendio de Lirquén
Un dramático relato de una bombera, quien lo perdió todo durante el incendio que afectó a Lirquén, dejó claro el profundo dolor que desató esta tragedia entre sus afectados.
Lo que comenzó como una celebración familiar terminó convirtiéndose en una de las experiencias más duras que ha enfrentado Julia Gutiérrez, quien se desempeña como voluntaria de la Tercera Compañía de dicha comuna.
La joven, con solo 18 años y recién ascendida en la institución, vivió su primera emergencia en medio de los devastadores siniestros que golpearon a varias zonas de Penco, y que terminó con su casa reducida a cenizas.
El viernes 16 de noviembre, la muchacha festejaba su ingreso oficial como voluntaria tras cuatro años como cadete, siguiendo los pasos de su padre, Óscar Gutiérrez, bombero con 23 años de servicio en la localidad costera.
Sin embargo, apenas un día después, debió enfrentar el escenario más complejo de su corta carrera.
Cerca de las once de la mañana del sábado, Julia acudió a su primera salida de emergencia.
El desgarrador relato de bombera que lo perdió todo durante incendio en Lirquén
En diálogo con La Tercera, la funcionaria reveló: “Fui con mi papá y otros cinco compañeros. Estaba muy nerviosa, pero no era nada grave”.
“Era un llamado por fuego en los pastizales del sector Antenas. Se supone que sería rápido”, agregó.
La situación, no obstante, cambió abruptamente. En pocos minutos, el fuego se intensificó y el caos se apoderó del sector. “Todos estábamos en shock porque veíamos mucho fuego, la gente gritando”, sostuvo.
“Al principio no sabía qué hacer. Mientras intentábamos controlar el fuego, nos llega la alerta SAE para evacuar, es la primera vez desde hace años que nos suena”, recordó.
En ese contexto, los teléfonos comenzaron a vibrar sin pausa, mientras las notificaciones de evacuación se extendían hacia distintos puntos de la zona, confirmando que la emergencia estaba lejos de ser controlada.
En medio del humo y el calor, el propio Óscar Gutiérrez tomó una decisión clave para proteger a su hija.
“Mi papá me dijo que me subiera al carro porque el humo me estaba afectando y veía borroso. Me agarró del cuello del chaleco y me tiró al carro. No quería que me pasara nada”, mencionó.
Junto a lo anterior, afirmó que “en ese momento justo el fuego se abalanza hacia nosotros y me caen troncos quemados en los pies. Me quemé toda la parte del pie, pero no me pasó nada más que eso”, relató.
Horas más tarde, ya de regreso en el cuartel, una densa nube negra cubría Lirquén, mientras que los llamados de auxilio comenzaban a multiplicarse desde distintos barrios.
Durante la noche, Julia y su padre participaron en la evacuación de la población Ríos de Chile, uno de los sectores más golpeados por la emergencia, donde se concentró la mayor parte de las víctimas fatales.
“Para nosotros fue demasiado doloroso, porque muchos voluntarios y sus familias vivían en Ríos de Chile y veían cómo se estaban quemando sus departamentos. Mis compañeros estaban llorando mientras evacuaban a la gente, a sus propios vecinos y familia”, expresó.
En paralelo, la tragedia golpeó directamente a la familia Gutiérrez, pues Óscar recibió un llamado de su esposa alertando que el incendio había alcanzado Séptimo de Línea, el sector donde habían vivido por más de tres décadas junto a sus hijos.
“Mi papá no quería salir, quería cuidar su casa de toda una vida, donde nos criamos. Lo obligué con mi hermano, quien también es bombero, lo sacamos a la fuerza”, señaló.
En tanto, Oscar detalló que, por su propia indicación, le dijo a su familia que se refugiara en la playa de Lirquén.
“Le dije a mi señora que se quedaran ahí, que ahí no iba a llegar el fuego”, explicó.
Sumado a esto, Julia declaró que, aunque todos lograron ponerse a salvo, no pudieron rescatar a sus mascotas.
Cabe señalar que el incendio destruyó por completo la vivienda de los Gutiérrez y afectó también a las casas de otros diez integrantes de la Tercera Compañía de Lirquén.
Actualmente, Óscar y Julia duermen en el cuartel mientras esperan una pronta solución y dejar en el olvido aquella horrenda jornada.
“Estamos ahí no solo porque ahora no tenemos casa, porque ahora la población nos necesita todo el tiempo”, cerró.