La investigación del Ministerio Público por abusos sexuales en contra de la maratonista nacional Erika Olivera habría tenido importantes avances luego de que el inculpado, Ricardo Olivera, padrastro de la deportista, declarara, supuestamente, en el marco del caso.

Lo último que se supo de Ricardo es que de acuerdo a diversas hipótesis, había viajado a Argentina escapando. Pero se reveló que desde hace algunas semanas regresó al país e incluso ya se hizo parte de la investigación, en un proceso desformalizado, donde él aparece como imputado luego de la denuncia de Erika.

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“Las personas involucradas, gran parte de ellas, ya han prestado declaración en la fiscalía”, comentó Rodolfo Herrera, fiscal adjunto del caso a Canal 13, medio que logró captar además imágenes del acusado en su casa, donde según se relata en la nota, vende bebidas.

Captura | Canal 13

Por otra parte, la familia del padrastro de la deportista olímpica descartó que el viaje a Argentina haya tenido relación con la denuncia presentada y salió en defensa del imputado.

“Yo lo mandé de vacaciones, de hecho íbamos a ir los dos de vacaciones, con mi señora y con ellos íbamos a ir de vacaciones, pero resulta que yo me cambié de empresa y tuvo que ir solo, entonces se fue allá a conocer su ciudad natal”, afirmó el yerno de Ricardo Olivera, Samuel Mosquera.

Recordemos que la atleta presentó formalmente las acusaciones a comienzos de julio, antes de partir al que fue su quinto y último Juego Olímpico, con el fin de cerrar completamente un ciclo.

Los detalles de los más de 12 años de abusos por parte de su padrastro, el pastor evangélico de nacionalidad argentina, Ricardo Olivera, son escabrosos, pero ella no temió en contarlos.

“Apenas tenía la oportunidad, era llegar y llevar para él. Mientras yo no me pude defender, él hacía lo que quería conmigo (…) Más grande, cuando ya no podía forzarme tan fácil, comenzó a funcionar como un chantaje (…) Para ir a una carrera o salir a un entrenamiento, tenía que aceptar lo que él me decía (…) Si alguna vez oponía resistencia, no había plata para nada en la casa”, reveló la deportista en un intensa y recordada entrevista con Revista Sábado.

Con respecto a la investigación, la fiscalía estima que esta etapa sin formalizaciones podría tardar al menos dos meses más, mientras se siguen tomando declaraciones del entorno cercano de la víctima y el imputado, aunque la realidad es bastante menos favorable para Erika, pues en el caso de acreditarse los delitos, por los más de 20 años transcurridos desde su comisión, ya estarían prescritos.