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En Punta de Parra, Tomé, tras la devastación, vecinos se levantan trabajando para limpiar escombros y reconstruir sus hogares. La Municipalidad de Tomé y la ministra de Salud visitaron la zona para evaluar la situación. A pesar de la promesa de ayuda gubernamental, muchas familias optan por reconstruir por sus propios medios. Vecinos expresan sentirse abandonados y preocupados por la seguridad en medio de la emergencia.
En Punta de Parra, localidad de Tomé en la región del Bío Bío, el panorama seguía marcado por la destrucción, pero también por una decisión que varios vecinos ya habían tomado: levantarse trabajando, sin esperar a que la ayuda llegara primero.
En el segundo día tras la devastación, familias completas —apoyadas por parientes, amigos y vecinos— iniciaron el despeje de escombros y la limpieza de sus terrenos. La urgencia, cuentan en el sector, no solo pasa por recuperar lo material, sino por volver a sentirse de pie en medio de la emergencia, consignó BioBioChile.
A diferencia del domingo, este lunes la Municipalidad de Tomé se desplegó en Punta de Parra con sus servicios, encabezada por el alcalde Ítalo Cáceres. En el lugar también estuvo la ministra de Salud, Ximena Aguilera, quien llegó para dimensionar en terreno la magnitud de la catástrofe.
No esperan al Gobierno
En ese contexto, el jefe comunal, en su rol como enlace del Gobierno para la reconstrucción, aseguró que tan pronto como se conozca el detalle de los damnificados comenzará la entrega de casas de emergencia. Sin embargo, también admitió que muchas personas optan por adelantarse y construir por sus propios medios.
Ese es el caso de Estela Cisternas, quien perdió todo luego de que las llamas arrasaran su vivienda. Según relató, logró salir con vida tras ser alertada del riesgo inminente. Su familia no esperó: este mismo lunes comenzó los trabajos para reconstruir. Su familia comenzó este mismo lunes los trabajos para reconstruir el hogar, sin esperar la ayuda de las autoridades”, señaló Cristian, uno de sus hijos.
Mientras tanto, Punta de Parra seguía sin servicios básicos. Essbio instaló estanques con agua tanto en el sector bajo como en el alto, pero el suministro eléctrico aún no se reponía y algunas familias optaron por usar generadores.
El municipio llegó a apoyar a los damnificados, aunque la propia ministra Aguilera reconoció que el nivel comunal no tiene capacidad para responder a todos los requerimientos, lo que —según indicó— hace necesario el despliegue del gobierno central y regional.
Vecinos se levantan en Punta de Parra
En paralelo, la mayoría de los residentes prefirió permanecer cerca de sus casas destruidas, albergados por vecinos, amigos o familiares que sí lograron salvar sus inmuebles. Solo un grupo reducido, de menos de 50 damnificados, pasó la noche en el albergue municipal habilitado en el Liceo Comercial, espacio cuyo encargado es Horacio Núñez.
Además, vecinos de sectores aledaños, como el condominio Bello Horizonte, llegaron hasta Punta de Parra para pedir ayuda al alcalde. Aseguraron sentirse abandonados y recalcaron una preocupación central: la vigilancia y la seguridad. Cuestionaron que, pese al Estado de Catástrofe, no se viera presencia de uniformados en el sector.