El ayatolá Alireza Arafi, de 66 años, fue designado este domingo como el tercer integrante del consejo interino que encabezará a Irán tras la muerte del líder supremo, Ali Jamenei, según informó la Asamblea de Discernimiento de Conveniencia del Sistema.
Arafi, un jurista del Consejo de los Guardianes, asume junto al presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y el jefe del Poder Judicial, Golamhosein Mohseni Eyei, consignó EFE.
El tercer miembro del consejo es clérigo y jurista chií que ejercía como presidente del Centro de Gestión de los Seminarios Islámicos del país, miembro del Consejo de Guardianes y segundo vicepresidente de la Asamblea de Expertos para el Liderazgo, según la página de la Asamblea de Discernimiento.
“A los 66 años, Alireza Arafi encarna el entrelazamiento entre la autoridad religiosa y la influencia política que define la estructura de poder de Irán”, señalaron medios locales.
De este modo, el consejo interino queda completo para liderar el “periodo de transición” tras la muerte de Jamenei en los ataques de Estados Unidos e Israel tras 37 años en el poder.
Según la legislación iraní, el organismo encargado de elegir al líder supremo es la Asamblea de Expertos, cuerpo formado por 88 clérigos que se elige en las urnas cada cuatro años, la última vez en las elecciones de marzo de 2024.
Muerte de Jameneí
La televisión estatal iraní anunció esta madrugada la muerte de Jamenei, una información que fue más tarde confirmada por el Gobierno y otros organismos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este sábado que Jamenei, de 86 años y quien ejerció como líder supremo de Irán desde 1989, murió en los ataques y llamó al pueblo iraní a “recuperar” su país tras décadas de régimen de los ayatolás.
También se confirmó la muerte de otros altos cargos como el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, y el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani.
La ofensiva estadounidense e israelí comenzó a primera hora del sábado contra objetivos en Teherán y otras ciudades iraníes como Tabriz (noroeste) e Isfahán (centro).
Los ataques han cobrado por el momento más de 200 muertes, según los cálculos de la Media Luna Roja.