La investigación por el asesinato del empresario Jaime Solanes reveló que una herencia millonaria de casi $2.000 millones sería uno de los principales móviles detrás de su homicidio por encargo, hecho por el que actualmente se encuentra detenido el cantante Gyvens Laguerre.
De acuerdo con los últimos avances del caso, proporcionados por Reportajes T13, la Fiscalía y Carabineros han logrado reconstruir los eventos previos y las disputas familiares que habrían desencadenado el crimen.
Las tensiones por la administración de los bienes del fallecido empresario habrían generado conflictos internos dentro de su familia.
Estos escalaron hasta amenazas directas, según los detalles que reveló la investigación.
La herencia como trasfondo del crimen
El asesinato, según la familia, fue un crimen planificado, una hipótesis que cobró fuerza tras las detenciones de varios involucrados y la reconstrucción del crimen.
Las pesquisas revelaron que los responsables contaban con información detallada sobre los movimientos de Solanes: fotografías de su vehículo, sus horarios y los lugares que frecuentaba.
El ataque ocurrió cuando Solanes llegó en su camioneta a un sector de Quinta Normal, donde fue abordado por un sujeto que disparó a quemarropa antes de huir en un vehículo que lo esperaba.
La pista que conecta con Gyvens Laguerre
La investigación dio un giro importante gracias a las declaraciones de uno de los primeros detenidos, quien reveló que cada participante en el encargo habría recibido pagos de entre cinco y ocho millones de pesos.
Fue en este contexto que surgió el nombre de un intermediario vinculado al mundo de la música, lo que llevó a la detención de Gyvens Laguerre, ex integrante de los Reggaetón Boys, quien actualmente está imputado en el caso.
Un aspecto que llamó la atención de los investigadores fue la posible vinculación de un sicario ya detenido por otro asesinato de alto impacto: la muerte del “Rey de Meiggs”.