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La investigación sobre el caso de Julia Chuñil da un giro al no confirmarse que fuera activista ambiental y descrita más bien como una mujer dedicada a su familia y actividades agrícolas. La Fiscalía señala que su desaparición fue producto de un parricidio motivado por un conflicto familiar, donde sus hijos y exyerno estarían implicados. La idea de su activismo ambiental se originó en una querella presentada por uno de sus hijos con una ONG, lo que llevó a una escalada del caso a niveles políticos e institucionales, vinculado incluso al presidente Gabriel Boric. Las excavaciones siguen en busca de los restos de Julia y la determinación de las penas para los responsables.
Según las últimas informaciones sobre el caso de Julia Chuñil, no existirían antecedentes que confirmen que fue activista ambiental.
De esta forma, se da un giro a la investigación que busca esclarecer cómo fue que desapareció la mujer mapuche el 8 de noviembre de 2024, en la Región de Los Ríos.
Durante meses, la opinión pública conoció a Julia Chuñil como una defensora de la naturaleza. Sin embargo, un reportaje de BBCL Investiga señala que no existiría información que respalde esta labor y vincula a una ONG con el origen de la idea.
La fiscal regional de Los Ríos, Tatiana Esquivel, aclaró la situación en octubre de 2025: “No existen antecedentes que permitan afirmar que ejercía una labor política o de activista organizada”.
“Más bien se trata de una mujer dedicada a su familia y sus actividades agrícolas, con una vida propia del ámbito rural”, agregó.
¿Cómo se originó el crimen de Julia Chuñil?
Inicialmente el caso se presentó ante la opinión pública y organismos internacionales como un posible ataque contra una defensora del medioambiente. Sin embargo, según la Fiscalía, resultaría ser un parricidio motivado por un conflicto familiar.
De acuerdo con el Ministerio Público, los responsables del fallecimiento de Julia serían sus tres hijos Pablo San Martín Chuñil, Javier Troncoso Chuñil y Jeannette, además de su yerno.
La investigación sugiere que el conflicto se originó por el robo de una pensión de $212 mil pesos que su hijo Javier habría perpetrado contra un vecino de 90 años, a quien Julia cuidaba.
Al enterarse de lo ocurrido, la mujer increpó a sus hijos, lo que habría derivado en una agresión física. Según la tesis de la Fiscalía, Julia fue asfixiada por Javier, y posteriormente trasladaron su cuerpo y lo enterraron en un lugar que aún no ha sido determinado por las autoridades.
Julia Chuñil no habría sido activista ambiental: primeras versiones apuntan a ONG
Según el reportaje, el origen de la “conspiración activista” nació porque su hijo, Pablo San Martín Chuñil, presentó una querella criminal junto a la Fundación Escazú Ahora.
La organización la encabeza el periodista Sebastián Benfeld y en su momento buscaba promover la firma del Acuerdo de Ezcazú por parte de Chile.
En el libelo presentado por la ONG se afirmaba que la mujer era una comunera mapuche dedicada “por completo a su conservación y a la preservación de la biodiversidad local propia de sus tierras, junto a la cría de ganado a pequeña escala”.
Más adelante, se agregaron otros relatos, además de posicionar la importancia del acuerdo en la agenda pública. Se decía que existió “violencia interseccional” y “violencia de género contra la mujer rural“.
Ello contrasta con la descripción que hacían sus vecinos. Según consignó BBCL, Julia Chuñil era una mujer preocupada, cooperadora, de fe y participante activa de su iglesia.
La narrativa del activismo ambiental escaló a niveles institucionales. El Ministerio Público aplicó el protocolo del Acuerdo de Escazú, informando incluso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Según fuentes de la investigación, el caso “dejó de ser una causa común y comenzó a tener ribetes políticos”.
Además, el Gobierno del Presidente Gabriel Boric vinculó el caso a una posible persecución en su rol de “defensora”, por parte de Chuñil.
El reportaje de la ONG
Por otro lado, se reveló que se intentó posicionar esta tesis en los medios de comunicación a través de un publirreportaje durante el primer semestre de 2025. Desde la organización prepararon el documento con piezas de la carpeta investigativa y lo ofrecieron a diversos medios nacionales sin éxito.
Más adelante, Karina Riquelme reemplazó a la ONG como representante de los hijos de Julia Chuñil.
Actualmente, la justicia continúa con las excavaciones para localizar los restos de la mujer y determinar las penas correspondientes para los involucrados.