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Secta de Colliguay: dan a conocer crudos detalles del sacrificio del lactante

Ramón Castillo Gaete, Antares de la Luz | PDI
Ramón Castillo Gaete, Antares de la Luz | PDI

Sin duda, el caso de la denominada Secta de Colliguay es uno de los más desgarradores de los últimos años. El grupo liderado por Ramón Castillo, mejor conocido como Antares de Luz, impactó a la opinión pública en los primeros meses de 2013 cuando se dio a conocer el sacrificio de un bebé de apenas dos días de vida.

Fue en los últimos días de noviembre de 2012 que Antares de la Luz decidió quitarle la vida a su propio hijo en un ritual impactante, cuyos detalles recién se comienzan a conocer.

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La madre del bebé y otros seis integrantes de la secta liderada por Castillo, quien fue encontrado sin vida en una casa abandonada en Perú meses después de descubierto el crimen, actualmente están siendo parte de un juicio abreviado en el Tribunal de Garantía de Quilpué y ahí se han podido conocer estremecedores relatos de lo que ocurrió antes, durante y después del sacrificio de sangre.

En la audiencia el fiscal, Juan Emilio Gatica, leyó las declaraciones de Natalia Guerra -la madre del lactante-, Pablo Undurraga -sindicado como la mano derecha de Castillo-, David Pastén, María del Pilar Álvarez, Carla Franchy, Carolina Vargas y Josefina López -los otros miembros de la secta de Colliguay- y dio a conocer los detalles.

De acuerdo a lo relatado, fue en julio de 2012 cuando Natalia Guerra le contó al líder de la secta que estaba embarazada de él. Fue aislada en una casa en Los Andes, junto a Carolina Vargas quien se encargó de cuidarla y ocultar su embarazo. Además, Castillo arrendó otras dos propiedades, una en Mantagua para que viviera el resto del grupo y la otra en Colliguay donde llevó a cabo el macabro ritual.

Gatica consignó que el trabajo de parto comenzó el 18 de noviembre de 2012. Vargas metió a Guerra a una tina, pero pronto se dio cuenta de que no sería posible tener al bebé en esas condiciones y llamaron a Castillo, quien estaba en el norte del país. Él les prohibió moverse hasta su regreso.

Dos días después llegó Antares a completar el grupo que ya se había trasladado a la casa en Los Andes. Finalmente, decidieron llevar a Guerra a la Clínica Reñaca. El bebé nació el 21 de noviembre a las seis y media de la mañana, pero jamás fue inscrito en el Registro Civil y dos días después se realizó el sacrificio.

Fue aquella noche del 23 de noviembre de 2012 cuando todos los integrantes de la secta se subieron a una camioneta roja en dirección a la parcela de Colliguay.

Todos estaban vestidos con túnica y fueron al encuentro de su líder, quien los esperó junto a una fosa de dos metros de profundidad que estaba cubierta de ramas y bencina. A mitad de camino, todos, salvo la madre y Undurraga, se bajaron del vehículo.

La mano derecha de Castillo condujo algunos kilómetros más y le llevó al recién nacido a su líder. Eran cerca de las 23:00 horas, consignó LUN.

David Pastén, uno de los que se había bajado en el camino, declaró que escuchó un grito desgarrador de Guerra y en ese momento supo que todo había terminado. Tras eso, el líder encendió la hoguera con su propio hijo dentro. Las llamas ardieron hasta la 01:30 de la madrugada porque así lo quería Antares de la Luz.

A los siete imputados se les acusa de los delitos de usurpación de estado civil y homicidio calificado. Natalia Guerra es imputada por parricidio, Pablo Undurraga de homicidio calificado y al resto de encubridores de homicidio calificado.

La Fiscalía solicita entre 3 y 5 años de prisión para los involucrados, quienes, sin embargo, cumplirían su pena en libertad.