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Sin servicios básicos: cómo era la toma venezolana instalada hace 6 años que fue desalojada

Sin servicios básicos: cómo era la toma venezolana instalada hace 6 años que fue desalojada
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Este lunes, una toma irregular que permanecía instalada desde hace más de seis años, fue desalojada en la comuna de Peñalolén, región Metropolitana.

En el lugar residían 18 personas, agrupadas en seis familias, la mayoría de ellas de nacionalidad venezolana, en condiciones que la autoridad calificó como inseguras y fuera de la normativa vigente, consignó BioBioChile.

El procedimiento se desarrolló en un terreno del sector de Diagonal Las Torres con Álvaro Casanova, un punto estratégico cercano al Templo Bahai, la Universidad Adolfo Ibáñez y colindante con un terminal de buses Red.

Condiciones insalubres en toma desalojada

El operativo lo encabezó el alcalde Miguel Concha, en el marco del Plan de Recuperación de Espacios Públicos impulsado por el municipio.

Según se informó, en el espacio había cinco viviendas de material ligero, junto a una acumulación considerable de basura, escombros y vehículos abandonados.

Lo anterior generaba preocupación tanto por la seguridad como por el impacto urbano del lugar.

De acuerdo con lo que informó la autoridad comunal, las familias habían sido notificadas del proceso con al menos cinco meses de anticipación, periodo en el que funcionarios municipales acudieron al lugar para explicar la situación y los pasos a seguir.

“Aquí no había condiciones para seguir viviendo”

En ese contexto, el jefe comunal fue enfático al señalar que la toma no reunía las condiciones mínimas para seguir habitada.

“Aquí no había condiciones para seguir viviendo. No había seguridad ni servicios básicos y permitir que eso continuara habría sido una irresponsabilidad de nuestra administración”, sostuvo.

Asimismo, explicó que el sector presentaba riesgos evidentes, como instalaciones eléctricas irregulares y la presencia de microbasurales, factores que ponían en peligro a quienes residían allí.

Concha también recalcó que el procedimiento respondía a una resolución judicial que no admitía nuevas prórrogas.

“Todos sabían que esta ocupación tenía fecha de término”, aseguró, agregando que “el desalojo era inminente porque existía una resolución judicial que no admitía más plazos, era una decisión que había que ejecutar. Hacer otra cosa habría sido incumplir la ley”.

El operativo se realizó en coordinación con Carabineros de Chile y, según precisaron las autoridades, se desarrolló sin incidentes, ya que no se registraron actos de violencia ni resistencia por parte de los residentes desalojados.

Finalmente, tras la inhabilitación del terreno, se informó que se iniciará un proceso de recuperación del espacio, el cual quedará a cargo del terminal de buses colindante, con el objetivo de evitar nuevas ocupaciones irregulares y mejorar las condiciones del entorno.

De este modo, el municipio busca avanzar en la recuperación de áreas públicas y reforzar criterios de seguridad y orden urbano en la comuna.