Soledad Onetto y su relato sobre cómo vivió el 27F dentro de la Quinta Vergara: “Fue horrible”
Este año se cumple una década desde que ocurrió el denominado “27F”, el terremoto de 8.8 grados y un tsunami que azotó varias regiones del país y que dejó más de 500 fallecidos.
La noche anterior a la catástrofe —26 de febrero— era la penúltima jornada del Festival de Viña del Mar 2010, siendo los animadores en esa oportunidad Felipe Camiroaga y Soledad Onetto.
[lee-tambien]https://front-p7.dpsgo.com/notas/actualidad/2020/02/25/que-fue-de-la-iconica-foto-de-la-bandera-y-su-dueno-a-una-decada-del-terremoto-del-27f.shtml[/lee-tambien]
La actual periodista de Mega ha revelado en varias ocasiones cómo vivió el terremoto aquel año, pues su historia es bastante particular: estaba dentro de la Quinta Vergara.
Según relató en Algo Personal de TV+ en 2017, ella se encontraba en los camarines subterráneos del recinto en el instante del sismo, junto a familiares y una amiga de su madre que era canadiense y que jamás había vivido siquiera un temblor.
“Fue horrible. Nos dirigimos a una rampla que te saca a la superficie. Eso es todo vidriado, entonces ahí nos protegimos porque nadie podía pasar por los vidrios”, recordó.
Soledad indicó que cuando lograron salir de la Quinta estaba en un estado de shock absoluto y que se pilló con Juan Pablo Queraltó, quien a pesar de estar afectado por la situación, estaba reporteando. De hecho, en medio del nerviosismo, el periodista le preguntó por su balance de Viña.
Luego de esto, Onetto se dirigió al hotel, donde ya estaba Felipe Camiroaga. La periodista señaló que el fallecido animador nunca se quedaba mucho tiempo en su camarín y que usualmente se iba rápido de la Quinta Vergara.
Una vez allí, se reencontró con todo el equipo y que vio muy afectado a Raphael, uno de los huéspedes del hotel. De acuerdo a Soledad, el español se paseaba en bata por el lobby, muy preocupado por lo ocurrido.
Minutos después, Onetto fue a buscar sus cosas para regresar a su casa y emprender un nuevo desafío. “Agarré mis cosas, me acuerdo que ni siquiera alcancé a sacarme los aros, y partimos a Santiago. En el departamento todo era un desastre, tratamos de arreglar lo que podíamos, hice mi bolsito y partí a Constitución a reportear el terremoto”, agregó.
En esta línea, la comunicadora señaló que la experiencia la contempla con emotividad, pues las personas le decían “recuerdo haberla visto a usted (en el Festival) y después estaba todo en el piso”. Sin embargo, también indicó que este cambio de faceta en un día le permitió demostrar que era una profesional versátil.
Finalmente, pese a que el Festival de Viña 2010 terminó de manera abrupta, Soledad recordó con cariño el trabajo que realizó junto a Camiroaga. “Lo pasamos muy bien (en Viña), íbamos en curva ascendente. Felipe estaba feliz, era el último Festival para los dos. Estábamos arriba de la pelota”, contó.