Trabajadora que sufrió brutal agresión en residencia de menores en Quillota rompió el silencio
Una grave agresión a una trabajadora quedó al descubierto al interior de una residencia dependiente del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, en la comuna de Quillota, región de Valparaíso.
El episodio dejó con lesiones de consideración a una funcionaria que llevaba 7 años desempeñándose en el sistema.
Se trata de Valeria Campos, encargada de Vida Familiar del recinto, quien terminó con fractura nasal y heridas catalogadas como graves tras ser atacada por una adolescente que vive en el hogar bajo medidas de protección dictadas por el Tribunal de Familia.
¿Qué dijo la trabajadora que sufrió una brutal agresión en una residencia de menores de edad en Quillota?
En ese contexto, la profesional decidió relatar públicamente lo ocurrido y entregó detalles del complejo episodio en conversación con CHV Noticias.
Por ejemplo, la víctima explicó que la situación comenzó cerca del mediodía del jueves pasado, cuando una de las jóvenes solicitó autorización para salir del recinto.
En ese contexto, reveló que la petición la evaluó la dirección del establecimiento, la cual resultó rechazada.
“La directora le negó el permiso, considerando que esta chica la noche anterior había hecho destrozos en la residencia y agredido a otros funcionarios”, mencionó.
“Ella estaba con un cuchillo en la puerta”
Según explicó, la negativa detonó una reacción violenta de parte de la adolescente.
“Esta chica empieza a gritar, a patear muebles, puertas y trata de agredir a la directora con un palo de escoba”, indicó.
De acuerdo con su testimonio, el ataque no estaba dirigido inicialmente hacia ella. Sin embargo, la situación escaló rápidamente.
“La directora se alcanza a correr atrás y la chica se gira rápidamente hacia a mí y me agrede como empuñando el palo directamente en mi rostro”, declaró.
Sumado a esto, la funcionaria relató que el escenario dentro del recinto era caótico debido a los daños que ya había provocado la menor de edad.
“Habían hecho destrozos, estaba malo el mango de la puerta y no podíamos cerrar y tuvimos que forcejear la puerta para que la chica no entrara”, agregó.
En medio de la tensión, la trabajadora aseguró que incluso recibieron amenazas directas.
“Ella estaba con un cuchillo en la puerta, gritando y manifestando que no se iba a quedar tranquila hasta matarme”.
Cabe señalar que, tras el violento episodio, la adolescente fue denunciada y posteriormente formalizada por la agresión, aunque quedó en libertad mientras continúa la investigación.
En tanto, la trabajadora de la residencia de Quillota permanece con licencia médica debido a las lesiones sufridas por la agresión.