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Hace cinco días desapareció Estefanía González en Pichilemu, región de O’Higgins, generando preocupación en la comunidad. La joven madre, que trabajaba como camarera, rompió su rutina al decidir no viajar con su entorno habitual y comunicar a su prima que estaba con su novio, quien negó tal encuentro. Estefanía reside en Marchigüe y es madre de tres hijas. Las autoridades buscan reconstruir su recorrido a través de cámaras de seguridad para esclarecer su paradero.

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Cinco días han pasado desde la desaparición de Estefanía González, una joven madre cuyo rastro se perdió en Pichilemu, región de O’Higgins, luego de salir de su trabajo y dirigirse hacia un destino desconocido.

Según expuso Diego Grez, director del diario El Marino de Pichilemu, en el programa La Tarde es Nuestra de Canal 13, Estefanía trabajaba como camarera en una granja. Ese día, comentó a su entorno que tomaría un bus, lo que marcó el inicio de una serie de situaciones que hoy generan preocupación.

En ese contexto, uno de los antecedentes que más llama la atención es que la joven mantenía una rutina muy definida.

A diario se trasladaba en vehículo junto a amigos, familiares o su pareja. Sin embargo, el día de su desaparición rompió ese patrón y avisó que no viajaría con ellos, lo que se transformó en la primera señal de alerta.

Más tarde, cerca de las 21:00 horas, Estefanía envió un mensaje a una prima en el que aseguraba que se encontraba con su novio. No obstante, al ser consultado, el hombre descartó haberse reunido con ella. Desde ese momento, no se volvió a tener contacto con la joven.

A partir de ahí, el caso provocó conmoción y preocupación en la comunidad, considerando además que Estefanía es madre de tres hijas y reside en la comuna de Marchigüe, en la misma región.

Respecto a los últimos registros, una cámara de seguridad captó su salida del lugar de trabajo, correspondiente al último registro conocido.

En las imágenes, se le observa vestida de gris, con una mochila y utilizando su teléfono celular, aparentemente escribiendo un mensaje, mientras se desplaza hacia un sector donde existen varias cámaras de vigilancia.

En ese escenario, las diligencias apuntan a reconstruir su recorrido mediante estos registros, con el objetivo de establecer qué ocurrió tras su desaparición y dar con su paradero.