Viuda de tripulante muerto en naufragio de nave en Estuario de Reloncaví lanzó fuerte acusación
Mientras continúa la investigación sobre qué pasó durante el naufragio de la embarcación Koñimo I en el Estuario de Reloncaví, comienzan a emerger los primeros cuestionamientos desde el entorno más cercano de las víctimas.
En ese contexto, Yesenia, esposa de uno de los tripulantes fallecidos, entregó un crudo testimonio que pone el foco en las condiciones de la nave siniestrada.
¿Qué se sabe sobre el naufragio de una embarcación en el Estuario de Reloncaví?
Recordemos que el accidente, confirmado durante la mañana del martes, movilizó de inmediato a la Autoridad Marítima, que desplegó un amplio operativo de rescate tras recibir la alerta.
A bordo del Koñimo I viajaban ocho personas que prestaban apoyo logístico a centros de cultivo en la zona. Dos de ellas lograron sobrevivir, mientras que las otras seis fueron encontradas sin vida.
Cabe señalar que entre las personas está Marcelo Argel, quien se desempeñaba como cocinero.
Precisamente, fue la esposa de este tripulante quien decidió romper el silencio y entregar antecedentes que, a su juicio, no pueden quedar sin aclararse.
En conversación con el matinal Tu Día, la mujer relató que tomó conocimiento del accidente cerca de las 08:30 horas.
Además, detalló que su pareja llevaba seis años trabajando en la embarcación, y la última vez que conversaron fue la noche previa al hundimiento.
Junto a lo anterior, aseguró que hasta ahora no han recibido información directa por parte de la empresa a cargo.
Uno de los puntos que más inquietud genera en su relato tiene relación con las condiciones físicas del barco.
“Mi esposo tenía una especie de joroba porque la embarcación en la cocina era muy baja y él tenía que cocinar agachado”, afirmó, dando cuenta de un espacio que, según su experiencia, no estaba adaptado para labores prolongadas.
A eso sumó una acusación aún más delicada. “La embarcación siempre estaba en panne, por motor o por cualquier cosa”, denunció.
No obstante, precisó que existían resguardos básicos antes de zarpar. “Ellos no zarpaban en tiempo malo o cuando la nave estaba dañada, siempre se resguardaban”, aclaró.
“El capitán, que en paz descanse, no dejaba que ellos bebieran alcohol en faena”,añadió.
Más allá del dolor personal, Yesenia recalcó que el caso no puede cerrarse sin una investigación profunda. “Esto tiene que llegar hasta las últimas consecuencias y no solamente por las vidas que se han perdido, también por los sobrevivientes, son personas que a nivel emocional van a estar muy tocadas”, sostuvo con firmeza.
Finalmente, la mujer expresó el impacto que la tragedia ha tenido en su familia y reiteró su demanda de verdad.
“Estamos devastados, sabemos que tenemos que esperar hasta lo último. Esto tiene que llegar hasta las últimas consecuencias y tienen que decirnos por qué una embarcación zarpa en malas condiciones”, cerró.