Vocera de familias de la Bruma tras revelador informe: “El Cobra abandonó a nuestros pescadores”
Las familias de los tripulantes de la lancha Bruma destacaron el alcance del informe emitido por la Armada de Chile, documento que —según recalcaron— marca un punto de inflexión en la investigación por el fatal naufragio.
A través de su vocera, Claudia Urrutia, valoraron el dictamen elaborado por la Dirección General del Territorio Marítimo, el cual estableció y ratificó la responsabilidad del buque pesquero industrial Cobra, perteneciente a la empresa Blumar, tras la colisión ocurrida frente a la Isla Santa María.
En esa línea, el abogado querellante Rafael Poblete, representante de las familias de las siete víctimas, subrayó la relevancia del informe.
“Este antecedente es clave, porque no solo confirma la colisión, sino que también acredita que no hubo auxilio oportuno, lo que podría incidir directamente en la arista penal”, sostuvo.
Respecto a las condiciones de la embarcación afectada, Claudia Urrutia fue enfática: “Cumplía absolutamente con todo. Dio su posición, la informó y estaba la luz de tope encendida”.
Según explicó, la lancha resultaba claramente visible. “Era visible a una distancia más que suficiente. Se condena a la tripulación del Cobra, la que iba en el puente. Es lo mínimo que estábamos esperando hace nueve meses”, afirmó, según consigna el medio Sabes.
La vocera insistió en la omisión de auxilio. “El informe es contundente. La maniobra de auxilio es obligatoria y el procedimiento lo señala. Ellos recién, después de muchos meses, dicen que escucharon un ruido anormal”, añadió.
Sobre ese mismo punto, Urrutia reforzó que, de haber prestado ayuda, el escenario habría sido distinto. “Si eso hubiese ocurrido, se habrían encontrado con la Bruma partida. Pero no lo hicieron y abandonaron a nuestros pescadores. Peor aún, el track de navegación muestra que aceleraron”, acusó.
Finalmente, la portavoz relató que, minutos después, la tripulación encendió las luces mientras —según su versión— arrastraba la lancha siniestrada.
“Siguieron su curso como si no hubieran visto ni escuchado nada. Se dirigieron a la Isla Mocha con plena convicción de que el sonar no funcionaba. Traían muy pocas toneladas, apenas 40 y fracción, y eso solo buscaba borrar evidencia”, sentenció.
Cabe recordar que siete tripulantes permanecen desaparecidos, tras el naufragio ocurrido la madrugada del 30 de marzo de 2025, frente a las costas de Coronel, en la región del Biobío.