No es un secreto que Lady Di sufrió un constante acoso mediático, especialmente de los paparazzis, que fue duramente cuestionado en aquel entonces.

Una de las imágenes más polémicas que protagonizó Diana de Gales proviene de 1994, tras estar separada hace ya dos años del príncipe Carlos, se tomó unos días de descanso en la Costa del Sol en Málaga junto a dos amigas.

[lee-tambien]https://front-p7.dpsgo.com/notas/celebridades-y-realeza/2021/02/02/olivia-newton-john-rechazo-recibir-vacuna-contra-el-covid-19-no-en-este-momento-no.shtml[/lee-tambien]

Ahí llegaron fotógrafos para buscar alguna primicia sin pensar que lograrían obtener una imagen de Lady Di en toples, las cuales fueron muy comentadas en los medios, pero jamás se publicaron, incluso, les prendieron fuego en un sartén.

Las imágenes realizadas por un grupo de profesionales que se instalaron en el mismo hotel que Diana descansaba, montaron una estricta guardia durante días logrando una serie de 30 fotos de ella, de las cuales en ocho aparecía semidesnuda.

Uno de los paparazzi que estuvo haciendo guardia es Jorge Ogalla, quien relató al sitio Vanitatis algunos detalles del proceso de obtención de estas imágenes.

“Aunque los focos de medio mundo la seguían de cerca, nadie hasta ese momento había pegado un pelotazo como el que pegamos nosotros”, comentó Ogalla sobre el momento en que Diana decidió tomar el sol en topless en el lujoso hotel Byblos de Mijas.

[lee-tambien]https://front-p7.dpsgo.com/notas/celebridades-y-realeza/2021/02/02/principe-harry-gano-demanda-por-difamacion-contra-diario-britanico-donara-dinero-de-indemnizacion.shtml[/lee-tambien]

“Fueron milésimas de segundo. Ella se desaflojó la cuerda del bikini y, al darse la vuelta, ahí tomamos la foto. ¿Me preguntas qué se veía exactamente? Pues ya te digo: un rincón de la piscina con ella en la tumbona boca abajo sin el sostén. Se hicieron ocho diapositivas desde un lateral. Ni más ni menos. La exclusiva de los 160 millones de pesetas por las fotografías que nunca vieron la luz, es solo una secuencia de segundos”, detalló.

Cabe destacar que una revista española negoció por más de un millón de dólares por ellas y los derechos mundiales para que no se publicaran. Es así que fueron quemadas para jamás salir a la luz pública.