Diabetes: ¿están más propensos a padecerla quienes consumen más dulces?
La diabetes tipo 2, es una enfermedad que alcanza al 9,5% de los chilenos, según la Encuesta Nacional de Salud del año 2010. Siendo las mujeres quienes tiene mayor prevalencia con un 10,6% y un 8,4% en los hombres.
Pero ¿cuántas veces hemos escuchado decir que si comemos muchos dulces nos dará diabetes?. Quisimos saber si esto es real o un mito, por lo cual consultamos a especialistas en el tema y estas son sus respuestas.
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Lo primero que hay que saber, es que “la diabetes en un desorden metabólico caracterizado por niveles elevados de glucosa en la sangre, constituyendo uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. Esta enfermedad crónica aparece cuando el páncreas no produce suficiente cantidad de insulina o el organismo no la utiliza en forma eficiente”, señaló la Directora de Nutrición y Dietética de la Universidad del Desarrollo, Victoria Halabí.
Y con respecto a la pregunta, la profesional señala que “los gustos por el dulce no incrementan el riesgo de desarrollar diabetes Tipo 1. Por lo que, si su hijo es diagnosticado, no es porque lo dejó comer muchos dulces. Sin embargo, no significa que pueda comer los dulces que quiera”.
Y agregó que “comer muchos dulces puede causar obesidad o sobrepeso la cual está directamente vinculada a la diabetes Tipo 2. Mientras que los dulces por si solos no causan diabetes Tipo 2, el exceso de calorías de cualquier tipo (dulces, pastel, papas fritas, bebidas dulces) o el sedentarismo junto con comer mucho, puede causar obesidad. Y si tiene una susceptibilidad genética a la diabetes Tipo 2, la obesidad aumentará la probabilidad de desarrollarla”.
En tanto, Stefanie Chalmers, docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico, señala algo similar y que el azúcar “no solo puede afectar la funcionalidad pancreática, sino que también es un gran determinante del consumo excesivo de calorías, cuya consecuencia es el sobrepeso y la inflamación sistémica asociada”.
Y agrega que “el exceso de tejido adiposo genera una secreción constante de factores pro inflamatorios que alteran la capacidad celular de recibir la señal de insulina, favoreciendo la resistencia a la insulina y la diabetes. El mismo efecto tiene el exceso de ácidos grasos circulantes en sangre, por lo que la dieta hipercalórica o hipergrasa puede favorecer el fenómeno”.
Ambas profesionales concuerdan en que una alimentación sana y la actividad física son determinantes para prevenir la enfermedad.