El primer sujeto que recibió un trasplante de manos en Estados Unidos, quiere que se las quiten debido a que no ha podido trabajar en siete años.
Jeff Kepner, de 64 años, acaparó la atención de la prensa mundial cuando en 2009 se convirtió en el primer norteamericano en ser trasplantado de manos luego de perder ambas, junto a sus piernas, a causa de una infección bacteriana.
Lee también: La épica respuesta de una joven a trabajadoras de una tienda que se burlaron de su ropa
Pero ahora, siete años después, Kepner señaló que sus manos son completamente inútiles, tanto que en una entrevista con la revista estadounidense Time, aseguró que si pudiera quitárselas, lo haría.
Jeff Kepner
“Desde el primer día nunca he sido capaz de ocupar mis manos. No puedo hacer absolutamente nada. Me siento en mi silla todo el día y veo televisión“, indicó.
Antes de someterse al trasplante, Jeff era capaz de llevar a cabo varias actividades cotidianas, como conducir y trabajar. Ahora, en cambio, no puede realizar ninguna de las anteriores.
Previo a su cirugía de nueve horas y que ocurrió diez años después de que perdiera sus extremidades, Kepner señaló que le advirtieron que existía un riesgo de que los implantes fueran rechazados o que no funcionaran. Sin embargo, él lo asumió porque también le comentaron que podrían ser removidas en el caso que no le sirvieran, reporta la revista.
Desafortunadamente para el sujeto, los numerosos procedimientos a los que debería someterse son riesgosos y existe la posibilidad de que no puedan llevarse a cabo. En el caso que le pudieran amputar parte de sus manos, por ejemplo, Kepner debería consumir constantemente algunos medicamentos para evitar que su cuerpo rechace la cirugía.
Cabe señalar que desde la “exitosa” operación de Jeff, los médicos estadounidenses comenzaron a realizar trasplantes de cara, útero y pene. De hecho el médico que operó a Kepner, el Dr. Andrew Lee, es uno de los que actualmente realiza cirugías de pene a varios veteranos norteamericanos.
El especialista, señaló a la misma publicación que “una cirugía compleja como el trasplante de manos no tiene resultados uniformes” pero que continúan realizándolo porque “en la mayoría de las casos hay una recuperación funcional”.