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¿Eres una madre dañina para tu propia hija?: 9 señales que lo revelan

Nicola Albertini (cc) | Flickr

Muchas madres se enamoran de sus hijas desde el momento en que se enteran de su embarazo y pelean para poder darles lo mejor de ellas mismas. Es por esto que es tan extraño pensar que una mujer se pueda convertir en el peor enemigo de su propia niña… pero ocurre.

“No importa lo que te esfuerces, tu cuerpo nunca será perfecto”; “siempre fuiste una retrasada en matemática, ahora eres negada en economía”; “no te das cuenta que eres una fracasada, cómo quieres que te quieran”: Si alguna vez has escuchado o dicho alguna de estas frases, te encuentras frente a una madre narcisista, como recoge el medio nacional Emol.

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Aunque para algunos parezca imposible, estos dichos son un ejemplo de la relación anómala que se forma entre una mujer y su hija así, dañando la autoestima y seguridad de la segunda. La psicoterapeuta Karyl McBride vivió la experiencia de cerca y la plasmó en el libro “Madres que no saben amar”.

Urano

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Esta experta explica que el problema se origina en el narcisimo, el cual tiende a afectar más a las niñas que a los niños “porque la madre ve en su hija una extensión de sí misma, en lugar de una persona independiente”, como explica este portal. Si el problema no es tratado, es posible que su hija se transforme en una mujer que siempre se cuestionará a sí misma y que “nunca sienta que lo ha hecho suficientemente bien, ni que merece ser reconocida”, agrega.

Te invitamos a revisar 9 rasgos de una madre narcisista. ¿Conoces a alguien así?:

1.- Constantemente exponen sus logros y talentos para que otros lo reconozcan. Tienen una idea exagerada de su propia importancia
2.- Suelen obsesionarse con sueños de éxito, poder y belleza
3.- Sienten que son únicas y especiales
4.- Requieren que las admiren mucho
5.- Siempre dicen estar en su derecho. Sienten que merecen un trato especial
6.- Tienden a explotar a otras personas para alcanzar sus metas
7.- No son empáticas. Les cuesta considerar los sentimientos y necesidades de los demás
8.- Tienden a envidiar a otros y creen que los demás también las envidian
9.- Suelen ser arrogantes y tener actitudes prepotentes

Una madre así no logrará conectar adecuadamente con su hija, aunque esta intentará ganarse su amor y atención por todos los medios, sin lograr complacerla. El daño se puede extender a futuro: “En la mayoría de los casos, esa hija en su adultez será muy autoexigente, pero se saboteará a ella misma y no velará por su propio cuidado. Es más, algunas incluso llegarán a pensar que se están convirtiendo en sus madres”, detalla la experta.

La solución parte desde la misma mujer opacada por su madre, quien debe tomar conciencia del problema, aceptar los problemas de su madre, separarse de manera psicológica de ella, vivir el duelo y dejar de culparse. “Todo es posible”, agrega.