El británico actor, quien se hizo un nombre en la historia del cine como el Drácula más célebre, falleció este domingo tras estar hospitalizado por problemas respiratorios.

El actor afamado por sus roles de villano, dejó un legado de 250 producciones, las cuales comenzó en 1947 con el film de Terence Young La extraña cita. Este sería el punto de partida de una ascendente y taquillera carrera, informó el medio español El País.

Ya en los años 50′ saltó a la fama tras personificar al rey de los vampiros, Drácula, personaje que lo eternizaría en la historia del cine. En los 70′ el británico actor encarnó al gran asesino Francisco Scaramanga, antagonista en El hombre de la pistola de oro y enemigo de James Bond.

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Su trabajo en el cine no paró y en la década del 2000 personificó a nuevos villanos como el recordado Saruman, en la trilogía de El señor de los anillos, o al Conde Dooku en la saga de Stars Wars.

Uno de los sueños que no pudo concretar fue interpretar al ingenioso hidalgo, Don Quijote de la Mancha, según reveló en una entrevista en 2009. “¿Podría el público español aceptarme en ese personaje? Es un sueño, y desgraciadamente estoy sobrepasando por muy poco su edad. Tengo desde luego su cara y entiendo perfectamente su comportamiento. Un hombre de gran fuerza, que trata a cada mujer como si fuera una princesa. Una historia maravillosa”, confesó.

El actor aficionado al heavy metal, fue premiado no sólo por su labor profesional sino también en su vida personal. Lee fue nombrado caballero del Imperio Británico en el año 2001.