Juego de Tronos se volvió un ícono de la televisión, esto pese a contener escenas brutales de violencia que quedaron plasmadas en la memoria colectiva de quienes disfrutaron de la serie de HBO. Pero, para Sophie Turner una de las escenas más controversiales en la que participó era necesaria y es hasta hoy un motivo de orgullo.

“Sentí, y sigo sintiendo, que Juego de tronos sacó a la luz cosas que mucha gente pensaba: ‘Dios mío, no se puede mostrar ese tipo de cosas’, y entiendo que pueda resultar perturbador, entiendo perfectamente ese punto de vista”, expresó Sophie Turner en una entrevista concedida a Flaunt, según informa CulturaOcio.

Y la actriz encargada de darle vida a Sansa Stark continuó: “Pero sentí que, en realidad, estábamos haciendo mucha justicia a las mujeres y a la lucha que tuvieron que librar durante cientos de miles de años: el patriarcado, tratadas como objetos y sufriendo agresiones sexuales constantes”.