Una impactante agresión a una mujer de 78 años y su hija tuvo lugar el pasado 8 de enero en la comuna de Puente Alto, Región Metropolitana. El agresor, un vecino de las víctimas, reaccionó violentamente cuando la adulta mayor tomó una hoja de aloe vera del jardín colindante, desatando un ataque brutal hacia ambas mujeres.
El caso fue dado a conocer esta semana en el programa La Tarde es Nuestra, donde se mostraron imágenes de cámaras de seguridad que documentan la agresión.
Según los antecedentes, la mujer se encontraba en el exterior de su casa cuando cortó “un cachito” de aloe vera del jardín vecino. En ese momento, el hijo de la dueña de la propiedad apareció y, sin previo aviso, atacó a la mujer y a su hija.
“Me tiró hacia la casa de él. Nosotros estábamos en la puerta, en la casa. Primero botó a mi hija y me metí a defenderla porque iba a seguir pegándole,” expresó Blanca, la víctima, en conversación con el programa de Canal 13.
El agresor golpeó violentamente a las mujeres y, en un arranque de furia, arrastró a Blanca por el suelo, provocándole serias lesiones.
Las graves consecuencias del ataque a adulta mayor en Puente Alto
Las víctimas sufrieron múltiples heridas, siendo la más grave una fractura en la pierna de la adulta mayor, además de golpes en un ojo y varios moretones en las extremidades.
Este viernes, en diálogo con el matinal Tu Día de Canal 13, la hija de Blanca detalló el delicado estado de salud de su madre: “Mi mamá tuvo una contusión muy grande en la cabeza, la tuvimos que volver a llevar a un centro asistencial al día siguiente.”
Añadió que su madre presenta una fractura en la falange de los pies, una contusión en la cabeza y un ojo morado. “Camina muy poco, está con mucho dolor. Ayer (jueves) se sintió muy mal, así que hoy día está reposando”, relató, lamentando que su madre no pudo acompañarlas debido al intenso dolor.
El hostigamiento continúa
A pesar de las graves consecuencias físicas del ataque, la situación de las víctimas no ha mejorado. La hija de Blanca comentó que su madre sigue siendo hostigada por la vecina, quien continúa arrojando agua, mugre y hasta objetos de los perros en el jardín de las víctimas.
“Mi mamá está muy nerviosa, muy angustiada. Está muy triste con esto, no puede dormir en las noches”, concluyó, evidenciando el impacto emocional que sigue afectando a la mujer.
El caso ha dejado consternados a los vecinos, quienes piden justicia por este acto de violencia. Las autoridades continúan investigando los hechos, mientras la víctima y su hija luchan por recuperar su bienestar físico y emocional.