A comienzos de 2022, Américo dio cuenta de que su hija Dominga, enfrentaba una difícil situación: recibía bullying.
El cantante evidenció los crudos mensajes que recibía la menor de edad, con el propósito de frenar el acoso y crear conciencia sobre el tema.
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“Bullying, maldito mal, maldito nombre, maldita costumbre, maldita moda, maldita práctica”, comenzó señalando el intérprete nacional, publicando pantallazos de los mensajes de odio que recibía la niña.
“Mi hija Domi ha sufrido de este mal, la han estado insultando, amenazando, provocando y algunas otras cosas más (…) provocándole muchas perturbaciones. Me sorprende el nivel de agresividad, de maquinación, de envidia y literal odio de otras niñas casi de su edad”, afirmó en dicha ocasión.
Ahora, más de un año después, Américo conversó con Página 7 respecto a cómo es el presente de Dominga y en qué quedó este acoso.
“Gracias a Dios bien, ha estado bien. Fue un tema que pudimos abordar como familia con tranquilidad, ver paso a paso qué podíamos hacer, de qué manera acompañarla, sin desordenar aún más el momento”, afirmó.
El artista sostuvo que buscaban “no reaccionar de una manera excesiva, tampoco hacerla sentir que ella era la delatora o que la posición contar lo que le pasó era algo negativo o malo”, agregó.
De todas formas, comentó que “no podemos ponerla en una burbuja. El mundo está ahí afuera y debe volver a salir”.
“Este año está ahí, nuevamente en clases, compartiendo con amigos, pero la vemos y la sentimos que va muy bien, pero siempre atento a las señales. A veces los niños no dicen nada, pero dan señales, dan muestras, algo les pasa, hay que estar muy atentos”, añadió.
Américo y las acciones legales por bullying contra su hija
Recordemos que Américo contó en su minuto, que se tomaron acciones legales por lo que vivió su hija. ¿En qué quedó esto?
“No avanzamos. Por supuesto que están los acercamientos, el averiguar de dónde venía, la parte seria, no estar apuntando por apuntar, y tratar de tener comunicación, un diálogo con los papás, en este caso de las otras niñitas”, explicó a nuestro medio.
“Fue difícil, porque a veces los papás no se quieren enterar, no saben lo que pasa, muchas veces no logran estar en sintonía con los niños”, acotó.