Este sábado en la revista homónima de El Mercurio, se instaló un gravísimo tema del que varias actrices se han hecho cargo contando sus testimonios de acoso sexual y abuso de poder por parte del reconocido director de teleseries Herval Abreu.

De acuerdo a la publicación, fue la guionista Bárbara Zemelman quien sentó un precedente en esta serie de acusaciones, cuando a fines del año pasado llegó a Contraloría una denuncia acusando al director. Y es que en noviembre de ese mismo año ella fue despedida de Canal 13 por ‘incompatibilidad’ en el trabajo, debido a que estaba embarazada, pero aunque quisieron enmendar el error, ella se negó por algo mucho más grave.

[leetambienImg]https://front-p7.dpsgo.com/notas/tv-y-espectaculos/tv/2018/04/28/revelan-graves-acusaciones-contra-director-herval-abreu-por-acoso-sexual-y-abuso-de-poder.shtml[/leetambienImg]

Y es que Zemelman había sido víctima de situaciones impropias por parte de Herval, y que incluso se las comentó en su momento a Lorena Bosch y Paz Bascuñán.

Pero ella no fue la única, pues actrices como Carola Paz, Carola Vargas, Freda Vergara y Antonella Orsini, también levantaron su voz. De las cuatro, el de Antonella fue el testimonio más breve, sin embargo, este sábado recurrió a su cuenta de Instagram para explicar por qué se atrevió a denunciar ahora.

La instructora de yoga comenzó diciendo que no fue fácil “poner el nombre cuando una sabe que hay que enfrentar a un machismo metido tan profundamente en la televisión, las instituciones y para qué decir en las mentes de cada uno de nosotros y nosotras. Por supuesto que cuesta, cuesta más que la cresta, pero soy mujer, tengo una hija mujer y creo que es el momento de decir ‘basta’“.

Luego, agregó que si se calló tanto tiempo fue porque “tristemente, somos parte de una sociedad que normaliza este tipo de situaciones y, sinceramente, tuve miedo“.

Antonella señaló también que como actriz y profesional ella confió en su director, poniendo sus emociones, intelecto y cuerpo a disposición de sus personajes, y fue precisamente en este contexto donde vivió la situación de acoso. “Más detalles no daré de manera pública. Sentarme en un panel o dar entrevistas, hoy no me acomoda y quiero cuidarme como se cuida cualquier mujer que se ha sentido vulnerada. Guardo y respeto mi vida privada y las de mis hijos y espero se me respete aquello”, agregó.

Por último, cerró su publicación animando a otras mujeres a perder el miedo, movilizarse y denunciar. “Quiero invitarlas a ustedes mujeres –y también a aquellos hombres que están con nosotras en esto- a movilizarse y visibilizar la violencia patriarcal y el abuso de poder en el mundo audiovisual y donde sea. Hay que hacer visible lo que durante años ha sido invisible. No es una moda, es la urgencia de abrir los ojos, por mí, por ti, por mis hijas, compañeras, madres y hermanas“, sentenció.

data-instgrm-version="8" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:658px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);">

style=" color:#000; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none; word-wrap:break-word;" target="_blank" rel="noopener">Hoy salió mi nombre en un reportaje en El Mercurio sobre el abuso en el mundo audiovisual. No es fácil poner el nombre cuando una sabe que hay que enfrentar a un machismo metido tan profundamente en la televisión, las instituciones y para qué decir en las mentes de cada uno de nosotros y nosotras. Por supuesto que cuesta, cuesta más que la cresta, pero soy mujer, tengo una hija mujer y creo que es el momento de decir Basta. Si me mantuve en silencio durante tiempo fue porque, tristemente, somos parte de una sociedad que normaliza este tipo de situaciones y, sinceramente, tuve miedo. Pero no quiero que la sociedad en que crezca mi hija sea la del aguantar y normalizar este tipo de cosas. Como actriz y profesional, pongo mis emociones, intelecto y mi cuerpo a disposición de mis personajes y en manos de un director que tiene como misión sacar lo mejor de mí. Por eso confié, como cualquier actor confía en su director o directora . Dentro de ese contexto, es cuando se da esta situación que comento en el diario de hoy. Más detalles no daré de manera pública. Sentarme en un panel o dar entrevistas, hoy no me acomoda y quiero cuidarme como se cuida cualquier mujer que se ha sentido vulnerada. Guardo y respeto mi vida privada y las de mis hijos y espero se me respete aquello. No obstante, quiero invitarlas a ustedes mujeres –y también a aquellos hombres que están con nosotras en esto- a movilizarse y visibilizar la violencia patriarcal y el abuso de poder, en el mundo audiovisual y donde sea. Hay que hacer visible lo que durante años ha sido invisible. No es una moda. Es la urgencia de abrir los ojos, por mí, por ti, por mis hijas, compañeras, madres y hermanas. Gracias por respetar mi deseo de no hablar en los medios las particularidades de lo que viví. Gracias a mis compañeras actrices que me han llamado solidarizando y sobre todo gracias a todas y todos quienes hacen algo porque este no sea un mundo de abusos. #NoEsNo

Una publicación compartida de Antonella Orsini (@antonella_orsiniv) el