Un emotivo capítulo se vivió en No Culpes a la Noche de TVN. El programa que conduce Kathy Salosny, tuvo de invitado al senador Andrés Allamand, quien recordó los difíciles momentos que le tocó vivir luego del accidente del Casa 212 en el archipiélago Juan Fernández, cuando él era ministro de Defensa.

El senador comentó que luego de siete años nadie de su familia ha borrado el número celular de Felipe Cubillos, su cuñado, y quien también iba a bordo del avión.

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El político, contó que el día del accidente estaba en su oficina y se enteró del hecho porque lo llamó el comandante en jefe de la Fuerza Aérea, el que le dijo que había un avión perdido en Juan Fernández y que la situación de este lugar era adversa por la pista de aterrizaje, ya que solo se podía aterrizar allí.

“Sí me comunica que iba un equipo de TVN, con el animador Felipe Camiroaga; fue un doble golpe”, aseguró, y supo de inmediato lo que iba a generar esta noticia.

Por lo mismo, decidió ir a ver inmediatamente al presidente de la República, quien ya conocía lo que había sucedido. Cuando iba de camino lo llamó su esposa, quien le comentó que ese avión llevaba también a su hermano (su cuñado), Felipe Cubillos, lo que él desconocía.

Captura | TVN

Para poder confirmarlo, le pidió unos minutos, y justo en este instante le llegó a su teléfono un listado con quienes iban en el casa 212. Marcela, su mujer, tenía razón y le pidió que se fuera a La Moneda.

Allamand le confesó a Kathy que este momento fue muy duro. Pensó varias cosas, primero que lo que él sentía, lo estaban sintiendo también las familias de los tripulantes; luego pensó en las labores de búsqueda que debía organizar. Por ello, primó su sentido de responsabilidad y de encabezar las tareas, por lo que viajó a la isla.

“Cuando llegamos a la isla nos embarcamos en una lancha especial de la Armada, y habían restos del fuselaje del avión y también pasajeros que habían estado en el avión. En ese mismo minuto, sin necesidad de ser un experto, nos dimos cuenta que el impacto había sido absolutamente brutal” y que era impensable que hubiera sobrevivientes.

Posteriormente, en un contacto telefónico con María Graciela Quinteros, mamá de la teniente Carolina Fernández, también fallecida en el accidente, el Senador se emocionó al recordar cómo conoció a la piloto.

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