Cecilia Gutiérrez revela fuerte enojo de Ludmila con Álvaro Ballero por la crianza de sus hijos
Un nuevo antecedente salió a la luz en medio de la separación entre Álvaro Ballero y Ludmila Ksenofontova.
Esta vez, fue la periodista Cecilia Gutiérrez quien entregó detalles sobre el complejo momento que estaría viviendo la patinadora rusa, especialmente por las diferencias que existirían con su exesposo respecto a la crianza de sus hijos y el estilo de vida que ambos mantienen tras el quiebre.
Fue en el podcast Bombastic donde la panelista de Primer Plano abordó el tema, revelando que Ludmila estaría profundamente molesta con el padre de sus hijos. Según explicó, el principal conflicto tendría relación con la carga que debe asumir ella tras la separación, mientras Ballero no habría modificado su nivel de vida, pese a los problemas económicos que atraviesa.
“Ludmila está molesta, porque ella ha tenido que hacerse cargo de los hijos”, comenzó señalando Cecilia Gutiérrez, dando cuenta del descontento de la rusa frente a la situación actual.
La periodista sostuvo que este escenario habría generado un quiebre importante en la relación entre ambos, ya que existiría una percepción de desigualdad en las responsabilidades, recogió La Hora.
Los conflictos económicos entre Ludmila y Álvaro Ballero
Pero el enojo de Ksenofontova no se limitaría solo a la crianza. De acuerdo a lo relatado por la comunicadora, otro punto que habría generado molestia es que Álvaro Ballero seguiría manteniendo un estándar de vida elevado, algo que contrasta fuertemente con la realidad que vive ella junto a los niños.
“Le molestaba que en cierta medida él sigue manteniendo el estándar de vida”, explicó la reconocida periodista de espectáculos.
“Él tiene una camioneta de alta gama, de una marca de los anillitos, mientras ella llevaba a los niños en micro al colegio”, comentó Gutiérrez en el espacio, evidenciando la diferencia que existiría entre ambos tras la separación.
En el mismo podcast, la periodista también entregó una reflexión personal sobre las relaciones posteriores a un quiebre amoroso, dejando una frase que no pasó desapercibida.
“El clavo que saca a otro clavo nunca es permanente. Nunca duran mucho, uno puede equivocarse”, opinó, en alusión a las decisiones que suelen tomarse en medio de procesos emocionales complejos.