En la década de los 80, Claudio Reyes era un destacado actor nacional que se lucía en varias producciones, como La Torre 10 o Bellas y Audaces de TVN. Sin embargo, según cuenta el artista, el regreso a la democracia en Chile fue crucial en su salida de las teleseries.
En entrevista con Ignacio Franzani en Mentiras Verdaderas, el actor recordó que un episodio que le ocurrió cuando fue jurado en el Festival de Viña del Mar en 1989, marcó toda su carrera. En aquel evento conoció a una muchacha, de quien se enamoró y con quien inició una relación, el detalle que desconocía en una primera instancia era que ella era nieta de Augusto Pinochet.
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“Entre todas las ‘gaviotas’ que conocí esos días, había una bien simpática. Salimos, y resulta que era la nieta del ‘Tata’. Pinchamos y eso me marcó para siempre, pero igual estoy agradecido”, fue lo comentado por Claudio, recordando el pololeo que tuvo justo en el tiempo en que era parte del elenco del área dramática de TVN.
Sin embargo, su relación con la nieta de Pinochet y su acercamiento con el sector político de la derecha, fue lo que a su juicio lo sacó de las teleseries: “Yo asumí con eso mi posición política, y no me arrepiento. Sucedió que llegó la democracia, qué imbécil, todo fue justo cuando ganó el NO”, luego del término de la dictadura militar en Chile, se le informó que estaba despedido.
Si bien en 1990 participó de El milagro de vivir y en Rojo y miel en 1994, a Reyes se le perdió el rastro en las teleseries chilenas, asegurando de esta forma que su brusca salida del canal estatal fue claramente por su relación con la familia del fallecido Pinochet: “No se me dijo nada, pero fue evidente, fue algo obvio”.
“Yo sentí resentimiento, me enojé. Decía ‘cómo dicen esto y hacen lo contrario"”, comentó el intérprete de La tarde está llorando.
Sin embargo, este episodio le sirvió a Reyes para poder reinventarse en la actuación, para así iniciar su camino en el humor. De esta forma se unió al elenco del Japenning con Ja en 1992, donde surgió su más icónico personaje Charly Badulaque.