La última aparición estable de Mariana Marino en televisión fue de la mano de No eres tú, soy yo de Zona Latina, hace unos cincos años, y desde entonces ha estado dedicada a otros quehaceres.

Instructora de pilates y un negocio familiar en Mendoza, Argentina, fueron algunas de las reinvenciones de la exMundos Opuestos, pero ahora se quiso lanzar con su propio emprendimiento junto a una amiga.

Le[lee-tambien]https://front-p7.dpsgo.com/notas/entretencion-y-espectaculos/2020/01/25/mariana-marino-recordo-filtracion-de-video-intimo-con-ronny-dance-lo-llame-y-nunca-mas-contesto.shtml[/lee-tambien]

Este martes inauguró Saki Sushi, restaurant que además ofrece preparaciones peruanas, junto a su mejor amiga en Chile. Ambas compraron la franquicia -cuyo dueño es el pololo de su amiga- y están atendiendo en la comuna de Providencia, por ahora solo con delivery y desde la próxima semana con terraza habilitada.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Saki Tobalaba▪️ (@sakitobalaba)

“Me motivé a emprender como parte de un proceso que venía viviendo antes y durante la pandemia. Fue pararme en la vida y preguntarme qué es lo que ha resultado hasta acá (…) Sentí que venía caminando en la vida teniendo resultados, pero jugando un juego bien individual. Y el siguiente nivel era aprender a jugar en equipo. Para mí, este proceso significa aprender a jugar en equipo y por eso lo elegí”, comentó a LUN.

Con este nuevo desafío, Mariana también espera “aprender tener un negocio, una socia, una empresa. Son cosas que no he experimentado y que por ahí requieren experimentarlas porque también tengo un negocio en Argentina pero no estoy presente”.

La actriz también señaló que para que el negocio funcione y la amistad no sufra, tienen una “especie de acuerdo” y que es la comunicación. “Tenemos muy claro que una cosa es la amistad, otra son los negocios y que posiblemente no sea tan fácil conocernos en ese ámbito. Si bien hemos trabajado juntas, nunca ha sido por un bien común, como es por el local de sushi”, agregó.