Mentiras Verdaderas conversó este lunes sobre el caso de la pequeña Ámbar, quien murió después de haber sido violada y golpeada en Rinconada de Los Andes, región de Valparaíso. Para ello invitó a dos de sus primeras cuidadoras, antes de que viviera en casa de sus tíos.

Fernanda y Jimena hablaron con Eduardo Fuentes de todo lo que vivieron con la menor y con su madre, Tábata. El conductor le preguntó a las mujeres cómo era la relación que tenían con la joven de 27 años, que actualmente tiene un embarazo de 4 meses.

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“Yo no quiero arruinar más la vida de Tábata, porque ya bastante arruinada la tiene. Yo siempre he dicho que los problemas tienen un comienzo (…). Si tú no te crías con principios, con reglas, no tienes una vida positiva, que voy a mirar al futuro, entonces las consecuencias de la vida de la mamita, no son buenas tampoco”, señaló Jimena.

Junto con ello, contó que Tábata cumplía doble rol porque el padre de Ámbar estaba preso. “La mujer era madre y padre y debía trabajar. Qué cariño le puedo demostrar a mis hijos si yo no lo tuve, y no es que esté defendiéndola, sino que estoy viendo la realidad, que yo me permito percibir”, agregó.

Además, Jimena recordó cómo era Tábata con Ámbar, cuando llegaba a su casa a verla. “Llegaba del trabajo y en vez de hacerle cariño a Ámbar, era tirarle el pelo hacia atrás. Yo le pedía ‘con amor’, y ella decía, ‘es que me da nervio esta niña’, y lo mismo con Luna (la hermanita de Ámbar). Podía sentir llorar a Ámbar y nada…”.

Por su parte, Fernanda señaló que ella intentó adoptarla. “Con mi marido siempre hemos querido tener una niñita, ella era como una hija para nosotros y se la pedimos miles de veces y nunca quiso dárnosla“, expresó.

Captura | La Red

Fernanda también comentó que Ámbar “se quedaba siempre dormida tocando la orejita de mi marido. La acostábamos en la cuna”, pero no dormía si no la llevaban a la cama con ellos. Luego, Jimena comenzó a contar unas historias con la pequeña, que amaba los abrazos. “Tenía una canción, el ‘pollito amarillo’, y la bailaba”, dijo.

Fernanda contó además que no fueron al velorio ni al funeral para no ver a su madre, porque no sabían cómo iban a reaccionar. “Ella podía mirarme mal y yo no sé cómo hubiera reaccionando”.

En tanto, Jimena aseguró que Ámbar “estaría con nosotros si ella (la madre) hubiese recurrido a nosotros cuando se la quitaron en el tribunal”. Por lo mismo, siente rabia.

Sobre el hombre que le quitó la vida a la pequeña, la mujer aseguró que “yo no sé cómo pueden haber monstruos tan desgraciados que pueden hacer daño a un menor, tan tierna, tan llena de vida”.

Finalmente, ambas le dedicaron algunas palabras a la pequeña. Fernanda dijo que “fue una niña muy especial, que la vamos a amar por el resto de la vida”, agregando que se volverán a ver en algún lugar y le volverán a dar el amor y le pedirán perdón.

En tanto, Jimena expresó que “perder a Ámbar de esta manera cala muy profundo en mi corazón porque tuve la oportunidad de hacer legal todo esto y me confié en que su madre iba a seguir llevándola (a su casa). Me arrepiento, me arrepentiré el resto de mi vida. Estoy segura que está en los brazos del Señor”. Junto con ello, dijo que “voy a hacer todo lo posible para quedarme con la Luna, su hermanita”.